Vitíligo: ¿pueden los nuevos tratamientos repigmentar realmente la piel?
El ruxolitinib (Opzelura), primer tratamiento específico anti-JAK, permite a los melanocitos recolonizar la piel. Una revolución terapéutica, pero reservada a las formas poco extensas.

Doctor Florian A. Vallecillo Cabrera
Autor

El vitíligo, enfermedad autoinmune que afecta al 1-2 % de la población, se manifiesta con manchas de despigmentación. Considerado durante mucho tiempo «sin solución», hoy vive una revolución terapéutica: el ruxolitinib (Opzelura), primer tratamiento específico anti-JAK, permite a los melanocitos recolonizar la piel, con una media del 75 % de repigmentación de la cara en uno de cada dos pacientes. Pero la aplicación es exigente, los resultados lentos (6 a 24 meses) y el tratamiento está reservado a las formas poco extensas. El vitíligo no es ni contagioso ni psicosomático: existen varias opciones (inmunomoduladores, cortisona, fototerapia UVB, autoinjerto de melanocitos), y un abordaje precoz es decisivo.
Resumen
El vitíligo es una enfermedad autoinmune que se manifiesta con manchas de despigmentación de la piel, y a veces del vello. Afecta al 1-2 % de la población y sigue siendo, todavía hoy, una afección estigmatizante y a menudo mal atendida.
Durante mucho tiempo, a los pacientes se les dijo que «no había nada que hacer». Ese discurso está cambiando. Hay una auténtica revolución terapéutica en marcha, impulsada en particular por una nueva molécula, el ruxolitinib (Opzelura), primer tratamiento específico del vitíligo, que permite a los melanocitos recolonizar la piel y devolverle el color.
¿Qué es el vitíligo?
El vitíligo es una enfermedad autoinmune dermatológica definida por manchas de despigmentación de la piel. Afecta al 1-2 % de la población general y puede aparecer en cualquier zona del cuerpo: cara, manos, pies, tronco, genitales. No compromete el pronóstico vital, pero puede afectar gravemente a la calidad de vida.
Su repercusión social sigue siendo importante en algunos contextos. Como recordaba en 2024 la Asociación Francesa del Vitíligo, la enfermedad puede ser fuente de discriminación: en algunos países supone un obstáculo para el matrimonio, e incluso un motivo de rechazo. Figuras públicas, como la modelo canadiense Winnie Harlow, contribuyen a cambiar la mirada sobre esta enfermedad.
Ideas erróneas todavía muy extendidas
Durante demasiado tiempo, creencias equivocadas condujeron a una atención insuficiente. Conviene corregirlas con claridad:
- «No hay nada que hacer»: falso. Existen varias opciones terapéuticas y llegan nuevas.
- «Hay que huir del sol»: hay que matizar. Una exposición controlada puede formar parte del tratamiento (la fototerapia médica UVB, que no debe confundirse con los UVA estéticos).
- «Es psicosomático, está en la cabeza»: falso. El vitíligo es una enfermedad autoinmune real, ligada a la destrucción de los melanocitos.
- «Es contagioso»: totalmente falso. El vitíligo no se transmite.
Un estudio dirigido en 2023 por el Prof. Khaled Ezzedine (hospital Henri-Mondor, Créteil) mostró la magnitud del problema: a más del 80 % de los pacientes encuestados no se les había propuesto ningún tratamiento.
Un mecanismo autoinmune
Hoy sabemos que el vitíligo está ligado a una disfunción del sistema inmunitario, que conduce a la pérdida de los melanocitos, las células que producen la melanina, el pigmento natural de la piel.
Alrededor de cincuenta genes (HLA, CTLA4, NLRP1, TYR…) se asocian al vitíligo, pero la enfermedad no es hereditaria en sentido estricto. Existe una predisposición genética sobre la que factores externos desencadenan el proceso autoinmune de destrucción de los melanocitos. Estos factores se relacionan con el exposoma, es decir, el conjunto de exposiciones a las que el organismo está sometido a lo largo de la vida.
¿Qué factores pueden desencadenar la enfermedad?
En una persona predispuesta, un «estrés» en sentido médico puede iniciar el proceso. La lista de posibles desencadenantes es larga:
- una cirugía;
- una infección;
- cambios hormonales (embarazo, pubertad, menopausia);
- un estrés psicológico;
- fricciones repetidas sobre la piel;
- una quemadura, como una quemadura solar;
- el contacto con ciertos productos químicos.
Sin embargo, el factor desencadenante no siempre se identifica, y tratar ese factor no basta para mejorar el vitíligo ni para impedir su progresión.
Las distintas formas de vitíligo
En el 90 % de los casos, la enfermedad es no segmentaria: todas las zonas del cuerpo pueden verse afectadas de forma simétrica. Todo empieza con una mancha blanca y luego la evolución es imprevisible: la mancha puede mantenerse estable, extenderse más o menos rápido, o remitir.
Se habla de vitíligo «activo» cuando la enfermedad está en fase de brote. Aparecen entonces pequeños signos: una despigmentación «en confeti», bordes claros no despigmentados. A menudo son invisibles a simple vista y solo se detectan bajo luz ultravioleta, con la lámpara de Wood.
¿Cuáles son las opciones terapéuticas?
Ya sea una o varias las zonas despigmentadas, pueden plantearse varios tratamientos:
- los inmunomoduladores;
- la cortisona;
- la fototerapia médica (sol o rayos UVB supervisados por un médico, y no los UVA de la estética);
- en casos raros, un injerto de melanocitos (menos de 100 pacientes al año en Francia).
El principio es claro: cuanto más activo o reciente es el vitíligo, antes debe tratarse. El abordaje persigue tres objetivos: frenar la despigmentación, inducir la repigmentación y prevenir las recidivas, que ocurren en cerca del 50 % de los casos.
El autoinjerto de melanocitos
Esta técnica se reserva a pacientes con un vitíligo estable (sin signos visibles en ultravioleta), localizado (pocas zonas) y tras el fracaso de los tratamientos médicos. Se realiza con anestesia local, en unas tres horas:
- se toma una biopsia de piel en una zona sana pigmentada poco visible (cuero cabelludo, pubis, glúteo);
- un tratamiento químico separa la dermis de la epidermis para recoger solo la capa epidérmica;
- la solución obtenida se aplica en la zona receptora, previamente despojada de su capa superficial mediante láser;
- se deja un apósito durante unos ocho días.
Después, el paciente debe esperar cerca de nueve meses para evaluar el éxito de la operación.
Una nueva molécula que reactiva los melanocitos
Desde hace poco más de un año existe una nueva arma: el primer tratamiento específico del vitíligo, el ruxolitinib, comercializado por el laboratorio Incyte Biosciences con el nombre de Opzelura. En Francia, el tubo de 100 g cuesta 838 euros y está reembolsado al 65 % por la Seguridad Social desde el verano de 2024. Una cantidad permite tratar el equivalente a la superficie de una mano, es decir, el 1 % de la superficie corporal, durante seis meses.
Su aplicación es exigente: dos veces al día, en capas finas. Por ello queda reservado a las formas poco extensas. Se propone a partir de los 12 años a los pacientes cuya zona a tratar no supera el 10 % de la superficie corporal total, es decir, alrededor del 30-40 % de los pacientes.
¿Cómo actúa? El mecanismo anti-JAK
Galardonada a finales de 2024 con el premio Galien 2024, esta molécula es el primer tratamiento llamado anti-JAK. En el vitíligo, los melanocitos son destruidos por ciertas células del sistema inmunitario, los linfocitos T, a través de vías biológicas activadas por proteínas llamadas Janus quinasas (JAK 1, 2, 3). El ruxolitinib inhibe precisamente la acción de esas proteínas. Resultado: una reducción de la agresividad de los linfocitos y melanocitos que repueblan la piel afectada. El tratamiento se tolera muy bien.
¿Qué resultados cabe esperar?
El ruxolitinib permite obtener de media un 75 % de repigmentación de la cara en uno de cada dos pacientes. Pero los resultados requieren tiempo: solo se observan tras largos meses de tratamiento, al menos seis y a menudo hasta veinticuatro meses. Además, las manos, los pies y las muñecas responden peor que la cara.
Otros ensayos buscan mejorar estos resultados. Las experiencias actuales sugieren que asociar sesiones de UVB y la toma oral de ciertos antioxidantes permitiría repigmentar las lesiones más rápido. Estos datos, sin embargo, aún deben confirmarse y publicarse.
UVB y riesgo de cáncer de piel
Merece la pena subrayar un dato tranquilizador: la experiencia con el uso de UVB ha demostrado que el riesgo de desarrollar un cáncer de piel (melanomas y otros tipos) es menor en los pacientes con vitíligo que en la población general.
El análisis de Valorian
El vitíligo ilustra perfectamente un cambio de paradigma en la medicina de la piel: una enfermedad considerada durante mucho tiempo «sin solución» dispone hoy de opciones concretas y de un primer tratamiento específico. El mensaje esencial es doble: el vitíligo no es ni contagioso ni «psicológico», y ya no es cierto que «no haya nada que hacer».
Aun así, conviene mantener una visión realista. El ruxolitinib es un avance importante, pero no es una solución universal: se dirige a las formas poco extensas, exige una aplicación prolongada y rigurosa, y da mejores resultados en la cara que en las extremidades. La rapidez del abordaje, sobre todo en las formas activas o recientes, sigue siendo decisiva. Por último, las asociaciones terapéuticas (UVB, antioxidantes) son prometedoras, pero aún deben confirmarse.
En Valorian, la salud de la piel se aborda desde una perspectiva global y basada en la evidencia: reconocer pronto una despigmentación, orientar hacia una evaluación especializada y evitar los dos errores del vitíligo: la renuncia terapéutica, por un lado, y las promesas excesivas, por otro.
Lo esencial
- ◆El vitíligo es una enfermedad autoinmune (1-2 % de la población) ligada a la destrucción de los melanocitos; no es ni contagioso ni psicosomático.
- ◆El ruxolitinib (Opzelura), primer tratamiento específico anti-JAK, permite a los melanocitos recolonizar la piel: ~75 % de repigmentación de la cara en 1 de cada 2 pacientes.
- ◆Resultados lentos (6 a 24 meses) y aplicación exigente; reservado a las formas poco extensas (≤ 10 % de la superficie corporal, desde los 12 años).
- ◆Otras opciones: inmunomoduladores, cortisona, fototerapia médica UVB y, en raras ocasiones, autoinjerto de melanocitos; cuanto más activo/reciente es el vitíligo, antes hay que tratarlo.
- ◆El riesgo de cáncer de piel es menor en los pacientes con vitíligo que en la población general.
Nivel de evidencia Valorian
- Calidad científica(4/5)
El mecanismo autoinmune y la acción anti-JAK del ruxolitinib están sólidamente establecidos, y la molécula está aprobada y reembolsada. Algunas asociaciones (UVB + antioxidantes) se basan aún en experiencias no publicadas.
- Aplicación clínica actual(4/5)
Existe un tratamiento específico que transforma el abordaje, pero sigue reservado a las formas poco extensas, con resultados variables según la localización y un plazo de varios meses.
- Potencial futuro(5/5)
La comprensión de las vías JAK, las estrategias de asociación y el desarrollo de nuevas moléculas abren la vía a una repigmentación más amplia, más rápida y a una mejor prevención de las recidivas.
Referencias
- Sylvie Riou-Milliot. « Vitiligo, l'espoir d'une peau repigmentée ». Sciences et Avenir n°937, mars 2025. Avec les Prs Thierry Passeron (chef de service de dermatologie, CHU de Nice), Julien Seneschal (chef du service dermatologie, CHU de Bordeaux) et Khaled Ezzedine (dermatologue, hôpital Henri-Mondor, Créteil), et l'Association française du vitiligo.
Preguntas frecuentes
¿El vitíligo es contagioso?
No, en absoluto. El vitíligo es una enfermedad autoinmune ligada a la destrucción de los melanocitos; no se transmite de ninguna forma de una persona a otra.
¿Se puede repigmentar realmente la piel?
Sí, en muchos casos. El ruxolitinib (Opzelura), primer tratamiento específico anti-JAK, logra de media un 75 % de repigmentación de la cara en uno de cada dos pacientes, pero tras varios meses de tratamiento (6 a 24 meses). Las manos, los pies y las muñecas responden peor.
¿Hay que evitar el sol si se tiene vitíligo?
No siempre. Al contrario de lo que se cree, la fototerapia médica UVB (supervisada por un médico) puede formar parte del tratamiento. Son los UVA de la estética los que no están indicados. La experiencia con los UVB muestra incluso un riesgo de cáncer de piel menor que en la población general.
¿A quién se dirige el ruxolitinib (Opzelura)?
A los pacientes desde los 12 años cuya zona a tratar no supere el 10 % de la superficie corporal, es decir, alrededor del 30-40 % de los pacientes. Se aplica dos veces al día, en capas finas. En Francia está reembolsado al 65 % desde el verano de 2024.
¿El vitíligo es hereditario?
No en sentido estricto. Alrededor de cincuenta genes se asocian al vitíligo y crean una predisposición, pero son factores ligados al exposoma (cirugía, infección, cambios hormonales, estrés, quemadura, productos químicos) los que pueden desencadenar la enfermedad en las personas predispuestas.






