Patología vascular

Insuficiencia venosa crónica

Cuando las venas de las piernas no devuelven bien la sangre al corazón

Por Clínica Valorian·Revisión médica: Dr. Florian André Vallecillo Cabrera
Actualizado el 23 de julio de 2026· 5 min de lectura
Insuficiencia venosa crónica

La insuficiencia venosa crónica dificulta el retorno de la sangre desde las piernas al corazón y puede causar varices, edema y alteraciones cutáneas. Descubra sus síntomas, factores de riesgo y los tratamientos más eficaces para mejorar la circulación y prevenir complicaciones.

¿Qué es la insuficiencia venosa crónica?

La insuficiencia venosa crónica (IVC) es una enfermedad en la que las venas de las piernas tienen dificultad para devolver la sangre al corazón. Normalmente, las venas disponen de unas válvulas que impiden que la sangre retroceda por efecto de la gravedad. Cuando estas válvulas dejan de funcionar correctamente o la pared venosa pierde elasticidad, la sangre se acumula en las piernas, aumentando la presión dentro de las venas.

Con el tiempo pueden aparecer varices, hinchazón de piernas, cambios en la piel y úlceras venosas en los casos más avanzados. La insuficiencia venosa crónica es una enfermedad progresiva, pero un diagnóstico y tratamiento precoces ayudan a ralentizar su evolución y mejorar la calidad de vida.

¿Por qué aparece?

Su origen suele ser multifactorial. Los principales factores de riesgo son:

  • Antecedentes familiares.
  • Edad.
  • Sexo femenino.
  • Embarazo.
  • Obesidad.
  • Permanecer muchas horas de pie o sentado.
  • Sedentarismo.
  • Trombosis venosa profunda previa.
  • Cambios hormonales.
  • Falta de ejercicio físico.

La predisposición genética desempeña un papel muy importante.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas suelen empeorar al final del día o tras permanecer mucho tiempo de pie. Los más frecuentes son:

  • Sensación de pesadez.
  • Cansancio en las piernas.
  • Dolor.
  • Hinchazón de tobillos.
  • Calambres nocturnos.
  • Picor.
  • Sensación de calor o quemazón.
  • Hormigueo.
  • Varices visibles.

En fases iniciales los síntomas pueden ser leves e intermitentes.

¿Qué cambios pueden aparecer en la piel?

Cuando la enfermedad progresa pueden desarrollarse alteraciones cutáneas como:

  • Coloración marrón de la piel (depósito de hemosiderina).
  • Dermatitis por estasis venosa.
  • Sequedad intensa.
  • Picor persistente.
  • Endurecimiento de la piel y del tejido subcutáneo (lipodermatoesclerosis).
  • Atrofia blanca.
  • Úlceras venosas.

Estas lesiones aparecen con mayor frecuencia alrededor de los tobillos.

¿Cómo se hace el diagnóstico?

El diagnóstico combina la historia clínica, la exploración física y las pruebas de imagen. El médico valorará los síntomas, los antecedentes personales y familiares, la presencia de edema, las varices, los cambios cutáneos y los pulsos arteriales.

Ecografía Doppler venosa. La ecografía Doppler es la prueba fundamental. Permite conocer el funcionamiento de las válvulas venosas, la dirección del flujo sanguíneo, la presencia de reflujo venoso, la existencia de trombosis y qué venas están afectadas. Es imprescindible antes de plantear muchos tratamientos.

¿Qué tratamientos existen?

El tratamiento dependerá de la gravedad y de las venas afectadas.

Medidas generales. Son la base del tratamiento: caminar diariamente, practicar ejercicio físico, mantener un peso saludable, evitar permanecer muchas horas inmóvil, elevar las piernas varias veces al día y dormir con ligera elevación de las piernas cuando esté indicado.

Medias de compresión. La compresión elástica mejora el retorno venoso, la hinchazón, la sensación de pesadez y la prevención de complicaciones. Deben elegirse con la talla y presión adecuadas.

Tratamiento farmacológico. Los fármacos venotónicos pueden ayudar a aliviar algunos síntomas, aunque no corrigen el problema de las válvulas venosas. Su indicación debe individualizarse.

Tratamientos intervencionistas. Cuando existe reflujo venoso significativo pueden recomendarse tratamientos como la escleroterapia, la escleroterapia con espuma, el láser endovenoso, la radiofrecuencia endovenosa, el adhesivo venoso (cianoacrilato) en casos seleccionados y la cirugía venosa cuando esté indicada. La elección depende del estudio Doppler y de las características de cada paciente.

Tratamiento de las úlceras venosas. Las úlceras requieren un tratamiento específico que incluye curas locales, compresión terapéutica, tratamiento de la insuficiencia venosa y prevención de infecciones cuando sea necesario.

¿Qué puede hacer en su día a día?

Camine al menos 30 minutos al día, mueva los tobillos si permanece sentado durante mucho tiempo, evite el sobrepeso, no permanezca muchas horas de pie sin caminar, evite el calor intenso prolongado, utilice ropa que no comprima excesivamente las piernas, hidrate la piel diariamente y use medias de compresión cuando estén indicadas.

¿Cuándo debe consultar?

Solicite valoración médica si presenta hinchazón persistente, varices cada vez más visibles, cambios de color en la piel, picor intenso, dolor importante, aparición de heridas en los tobillos o endurecimiento progresivo de la piel.

Debe acudir a un servicio de urgencias si aparece hinchazón brusca de una sola pierna, dolor intenso repentino, dificultad para respirar o dolor torácico, ya que podría tratarse de una trombosis venosa profunda o una embolia pulmonar.

Mitos y realidades

  • Mito: Las varices y la insuficiencia venosa son exactamente lo mismo. Realidad: Las varices son una manifestación de la insuficiencia venosa, pero la enfermedad puede existir incluso antes de que aparezcan varices visibles.
  • Mito: Las medias de compresión curan la enfermedad. Realidad: No la curan, pero mejoran los síntomas y ayudan a frenar su progresión.
  • Mito: Solo las personas mayores tienen insuficiencia venosa. Realidad: Puede aparecer en adultos jóvenes, especialmente si existe predisposición genética o factores de riesgo.
  • Mito: Cruzar las piernas provoca insuficiencia venosa. Realidad: No existe evidencia científica de que sea una causa directa.
  • Mito: Una vez tratadas las venas enfermas, nunca volverán a aparecer problemas. Realidad: El tratamiento elimina las venas afectadas, pero la predisposición permanece y pueden desarrollarse nuevas venas insuficientes con el paso del tiempo.

Los puntos esenciales que debe recordar

  • La insuficiencia venosa crónica se produce cuando las venas tienen dificultad para devolver la sangre al corazón.
  • Puede provocar pesadez, edema, varices y cambios en la piel.
  • La ecografía Doppler es la prueba más importante para el diagnóstico.
  • Las medias de compresión, el ejercicio y el control del peso son pilares fundamentales del tratamiento.
  • Existen tratamientos mínimamente invasivos muy eficaces para corregir el reflujo venoso.
  • El tratamiento precoz reduce el riesgo de complicaciones como dermatitis por estasis y úlceras venosas.

Preguntas frecuentes

¿La insuficiencia venosa tiene cura?

Es una enfermedad crónica, pero actualmente existen tratamientos muy eficaces para controlar los síntomas y prevenir complicaciones.

¿El ejercicio ayuda?

Sí. Caminar, nadar y montar en bicicleta favorecen el retorno venoso.

¿Puedo hacer deporte?

Sí. La actividad física regular es una parte fundamental del tratamiento.

¿Las medias deben utilizarse todo el año?

Depende de cada caso y de las recomendaciones del especialista.

¿Puede producir úlceras?

Sí. En fases avanzadas puede provocar úlceras venosas, especialmente alrededor de los tobillos.

¿El embarazo empeora la enfermedad?

Sí. El embarazo aumenta la presión venosa y favorece la aparición o progresión de la insuficiencia venosa.

¿El calor empeora los síntomas?

Sí. Las altas temperaturas favorecen la dilatación de las venas y aumentan la sensación de pesadez.

¿La alimentación influye?

Mantener un peso saludable ayuda a disminuir la presión sobre el sistema venoso.

¿Quién trata esta enfermedad?

Principalmente los especialistas en Angiología y Cirugía Vascular. Los médicos especializados en la salud de la piel también intervienen en el manejo de las complicaciones cutáneas, como la dermatitis por estasis o las úlceras venosas.

¿Tiene buen pronóstico?

Sí. Con un tratamiento adecuado y hábitos saludables, la mayoría de los pacientes consigue controlar los síntomas y mantener una buena calidad de vida.

¿Necesita orientación personalizada?

Esta guía tiene un fin informativo y no sustituye una consulta médica. Si desea una valoración adaptada a su caso, puede solicitar una consulta.

Solicitar una consulta

Más guías de esta categoría

También podría interesarle

LlamarWhatsAppCita

Utilizamos cookies para mejorar tu experiencia y con fines analíticos.

+