Cicatrices hipertróficas
Causas, diferencias con los queloides y tratamientos para mejorar su aspecto

Las cicatrices hipertróficas son cicatrices elevadas que permanecen dentro de la herida original. Conozca sus causas, cómo diferenciarlas de los queloides y los tratamientos más eficaces, como la silicona, las infiltraciones de corticoides o el láser, para mejorar su grosor, textura y aspecto.
¿Qué son las cicatrices hipertróficas?
Las cicatrices hipertróficas son cicatrices que se vuelven más gruesas, elevadas y firmes de lo normal durante el proceso de cicatrización.
A diferencia de los queloides, las cicatrices hipertróficas permanecen dentro de los límites de la herida original y, con el tiempo, muchas de ellas mejoran de forma espontánea.
No representan un riesgo para la salud, aunque pueden producir molestias estéticas, picor, dolor o limitar el movimiento cuando se localizan sobre una articulación.
¿Por qué aparecen?
Durante la cicatrización normal, el organismo produce colágeno para reparar la piel.
En las cicatrices hipertróficas existe una producción excesiva de colágeno durante un tiempo determinado, lo que provoca que la cicatriz se eleve.
No se conoce una única causa, pero intervienen varios factores.
¿Qué factores aumentan el riesgo?
Las cicatrices hipertróficas son más frecuentes cuando existen:
- Heridas profundas.
- Quemaduras.
- Cirugías con tensión sobre la piel.
- Traumatismos importantes.
- Infección de la herida.
- Cicatrización lenta.
- Personas jóvenes.
- Zonas sometidas a movimiento continuo.
¿Dónde aparecen con mayor frecuencia?
Las localizaciones más habituales son:
- Hombros.
- Espalda.
- Tórax.
- Cuello.
- Abdomen.
- Rodillas.
- Codos.
- Zonas quirúrgicas.
En las articulaciones pueden dificultar parcialmente la movilidad.
¿Cuál es la diferencia con un queloide?
Es importante distinguir ambas lesiones.
Cicatriz hipertrófica. Permanece dentro de la herida original, puede mejorar con los años, responde mejor al tratamiento y tiene menor tendencia a reaparecer.
Queloide. Crece más allá de los límites de la herida, puede continuar creciendo durante años, presenta mayor riesgo de recidiva y tiene un importante componente genético.
¿Qué síntomas producen?
Además del relieve visible, algunas personas presentan picor, sensibilidad, dolor, enrojecimiento, rigidez y sensación de tirantez.
En otras ocasiones únicamente representan un problema estético.
¿Cómo se diagnostican?
El diagnóstico es clínico. Durante la exploración el médico valorará el tamaño, el grosor, el color, el tiempo de evolución, la localización, los síntomas y los antecedentes de cicatrización anómala.
Generalmente no son necesarias pruebas complementarias.
¿Qué tratamientos existen?
El tratamiento depende de la antigüedad, el tamaño y los síntomas de la cicatriz.
Láminas o gel de silicona. Constituyen uno de los tratamientos de primera elección. Ayudan a disminuir el grosor, reducir el enrojecimiento, mejorar la textura y disminuir el picor. Suelen utilizarse durante varios meses.
Infiltraciones de corticoides. Las infiltraciones intralesionales permiten reducir progresivamente el volumen, la dureza, el picor y el dolor. Con frecuencia son necesarias varias sesiones.
Láser vascular. Puede mejorar el enrojecimiento y algunos síntomas asociados.
Láser fraccionado. Favorece la remodelación del colágeno y puede mejorar el grosor, la elasticidad, la textura y el aspecto global de la cicatriz.
Presoterapia y terapia compresiva. Especialmente útiles en algunas cicatrices extensas, sobre todo tras quemaduras.
Cirugía. En determinados casos puede ser necesaria. Sin embargo, cuando existe riesgo elevado de recidiva suele combinarse con otros tratamientos para disminuir la posibilidad de que la cicatriz vuelva a crecer.
¿Qué resultados pueden esperarse?
Con el tratamiento adecuado suele conseguirse una disminución del grosor, un menor relieve, un mejor color, una mayor elasticidad, la disminución del picor y del dolor y un mejor aspecto estético.
La mejoría suele ser progresiva.
¿Se pueden prevenir?
Sí, especialmente en personas con antecedentes de cicatrización hipertrófica. Las medidas preventivas incluyen el cierre adecuado de la herida, evitar tensión excesiva sobre la cicatriz, tratar precozmente las infecciones, utilizar silicona cuando esté indicada y proteger la cicatriz del sol mediante fotoprotección.
¿Cuándo consultar?
Es recomendable consultar cuando la cicatriz aumenta de grosor, produce dolor o picor intenso, limita el movimiento, continúa creciendo varios meses después de la lesión o existen dudas sobre si se trata de un queloide.
Mitos y realidades
- Mito: Todas las cicatrices elevadas son queloides. Realidad: No. La mayoría corresponden a cicatrices hipertróficas.
- Mito: Las cicatrices hipertróficas nunca mejoran. Realidad: Muchas disminuyen de grosor con el tiempo, incluso sin tratamiento.
- Mito: Las cremas eliminan completamente estas cicatrices. Realidad: Los tratamientos ayudan a mejorarlas, pero rara vez las hacen desaparecer por completo.
- Mito: La cirugía siempre es la mejor opción. Realidad: En muchos casos los tratamientos médicos son suficientes y, cuando se opera, suele ser necesario asociar otras terapias para reducir el riesgo de recidiva.
- Mito: Exponer la cicatriz al sol ayuda a que desaparezca. Realidad: La exposición solar puede favorecer cambios permanentes de color. Es recomendable utilizar protección solar durante el proceso de cicatrización.
Los puntos esenciales que debe recordar
- Las cicatrices hipertróficas permanecen dentro de los límites de la herida original.
- Se producen por un exceso temporal de colágeno durante la cicatrización.
- Deben diferenciarse de los queloides, ya que su evolución y tratamiento son distintos.
- La silicona y las infiltraciones de corticoides constituyen tratamientos de primera línea.
- El tratamiento precoz suele ofrecer mejores resultados.
- La protección solar y el seguimiento médico favorecen una cicatrización de mejor calidad.
Preguntas frecuentes
¿Las cicatrices hipertróficas desaparecen solas?
Muchas mejoran progresivamente durante uno o dos años, aunque algunas requieren tratamiento.
¿Cuál es el tratamiento más eficaz?
Depende de cada caso. La silicona y las infiltraciones de corticoides son dos de las opciones con mayor respaldo científico.
¿Son hereditarias?
Existe cierta predisposición individual, aunque mucho menor que en los queloides.
¿Pueden volver a aparecer después del tratamiento?
Sí, aunque el riesgo de recidiva es inferior al de los queloides.
¿El láser puede ayudar?
Sí. Algunos tipos de láser mejoran el color, la textura y el grosor de la cicatriz.
¿Las cicatrices recientes responden mejor?
Sí. El tratamiento precoz suele ofrecer mejores resultados.
¿Es normal que piquen?
Sí. El picor es un síntoma frecuente durante la fase de cicatrización.
¿Pueden limitar el movimiento?
Sí. Cuando se localizan sobre una articulación pueden provocar rigidez y limitar parcialmente la movilidad.
¿Cuánto tiempo tarda una cicatriz en madurar?
Habitualmente entre 12 y 18 meses, aunque puede variar según cada persona.
¿Cuándo debo consultar?
Si la cicatriz continúa creciendo, produce molestias importantes o tiene dudas sobre su evolución.
¿Necesita orientación personalizada?
Esta guía tiene un fin informativo y no sustituye una consulta médica. Si desea una valoración adaptada a su caso, puede solicitar una consulta.
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