Pitiriasis versicolor y otras pitiriasis: entender las manchas del verano, evitar confusiones y prevenir las recidivas
Frecuente en verano, la pitiriasis versicolor provoca manchas claras, marrones o rosadas en el tórax, la espalda y los hombros. Ligada a una levadura normalmente presente en la piel, no traduce ni una falta de higiene ni un contagio en la playa.

Doctor Florian A. Vallecillo Cabrera
Autor

La pitiriasis versicolor es una micosis superficial debida a la proliferación de levaduras Malassezia, normalmente presentes en la piel. Da finas manchas claras, marrones o rosadas en el tronco, sobre todo visibles en verano. Los antifúngicos tópicos son la primera línea; los orales se reservan a las formas extensas o recidivantes. La pigmentación puede tardar semanas o meses en normalizarse, y las recidivas son frecuentes porque la levadura es comensal. El término «pitiriasis» abarca además enfermedades muy diferentes (alba, rosada de Gibert, rubra pilaris, liquenoide).
Resumen
La pitiriasis versicolor es una afección cutánea superficial provocada por la proliferación de levaduras del género Malassezia, que forman parte normalmente del microbiota de la piel. Las lesiones adoptan la forma de pequeñas manchas claras, marrones, rosadas o cobrizas, cubiertas por una descamación muy fina. Se localizan principalmente en el tórax, la espalda, el cuello, los hombros y la parte superior de los brazos.
La enfermedad se hace especialmente visible en verano. El calor, la humedad, la sudoración y una piel rica en sebo favorecen la transformación de Malassezia hacia una forma asociada a las lesiones. El bronceado aumenta después el contraste entre las zonas afectadas y la piel circundante.
La pitiriasis versicolor no suele ser ni peligrosa, ni ligada a una falta de higiene, ni verdaderamente contagiosa en el sentido habitual del término. Los antifúngicos tópicos constituyen el tratamiento de primera línea. Los tratamientos orales se reservan a las formas extensas, resistentes o muy recidivantes. Incluso tras eliminar la levadura, las diferencias de pigmentación pueden persistir durante varias semanas, a veces varios meses.
Sin embargo, el término «pitiriasis» no designa una sola enfermedad. La pitiriasis alba, la pitiriasis rosada de Gibert, la pitiriasis rubra pilaris y la pitiriasis liquenoide tienen causas, mecanismos y tratamientos muy diferentes.
¿Por qué se habla tanto de la pitiriasis versicolor en verano?
La pitiriasis versicolor puede estar presente todo el año, pero se advierte con mucha más frecuencia durante los meses cálidos. Varios fenómenos lo explican:
- el calor y la humedad favorecen el crecimiento de Malassezia;
- la sudoración crea un entorno cutáneo húmedo y oclusivo;
- el sebo aporta los lípidos que estas levaduras necesitan;
- la ropa deportiva o muy ajustada aumenta la oclusión;
- el bronceado hace más visibles las manchas claras.
Por tanto, el sol no suele ser la causa directa de las lesiones. Actúa sobre todo como un revelador visual: la piel sana se broncea, mientras que las zonas afectadas se broncean de forma menos uniforme.
Esta distinción es importante. Muchos pacientes creen haber «pillado un hongo en la playa» porque las manchas aparecieron tras las primeras exposiciones solares. En realidad, las lesiones podían estar ya presentes, pero poco visibles en una piel no bronceada.
La palabra «pitiriasis» no designa una sola enfermedad
El término pitiriasis deriva históricamente de una palabra que evoca una descamación fina comparable al salvado. Se trata, pues, principalmente de un término descriptivo antiguo, y no de un diagnóstico único. Las principales enfermedades que llevan este nombre son:
- la pitiriasis versicolor, ligada a Malassezia;
- la pitiriasis alba, generalmente asociada a una dermatitis leve;
- la pitiriasis rosada de Gibert, erupción inflamatoria aguda;
- la pitiriasis rubra pilaris, dermatosis inflamatoria rara;
- la pitiriasis liquenoide, grupo de dermatosis papulosas inflamatorias;
- el antiguo término pitiriasis capitis, a veces usado para la caspa.
Estas afecciones no tienen necesariamente relación biológica entre sí.
¿Qué es la pitiriasis versicolor?
La pitiriasis versicolor, también llamada tinea versicolor en la literatura anglosajona, es una micosis superficial de la capa córnea de la epidermis. Está provocada por levaduras lipófilas del género Malassezia. Entre las especies más implicadas figuran especialmente:
- Malassezia globosa;
- Malassezia furfur;
- Malassezia sympodialis;
- Malassezia restricta.
La distribución exacta de las especies varía según las regiones, las poblaciones y los métodos usados para identificarlas. Un estudio molecular publicado en 2023 encontró M. globosa y M. restricta entre las especies detectadas con frecuencia en muestras de pitiriasis versicolor.
Un estudio más reciente realizado en Brasil identificó seis especies diferentes en muestras de pacientes con pitiriasis versicolor o dermatitis seborreica, ilustrando la diversidad del género Malassezia. Estos resultados son interesantes desde el punto de vista microbiológico, pero no significan que sea necesario identificar la especie en cada paciente en la práctica habitual.
Malassezia: una levadura normalmente presente en la piel
La presencia de Malassezia no es anormal. Estas levaduras forman parte del microbiota cutáneo de muchas personas sanas. Viven preferentemente en las regiones ricas en glándulas sebáceas:
- cuero cabelludo;
- rostro;
- pecho;
- espalda;
- hombros.
La enfermedad aparece cuando ciertas condiciones permiten una proliferación excesiva o una modificación de la forma biológica de la levadura. Se puede, por tanto, comparar la pitiriasis versicolor no con una contaminación externa clásica, sino con una ruptura local del equilibrio del microbiota cutáneo. Esta distinción explica por qué:
- varios miembros de una familia pueden no estar afectados a pesar de la convivencia;
- la enfermedad recidiva tras un tratamiento eficaz;
- es imposible e inútil erradicar definitivamente todas las levaduras de la piel.
¿Qué factores favorecen la pitiriasis versicolor?
Los principales factores asociados son:
- clima cálido y húmedo;
- sudoración importante;
- actividad deportiva frecuente;
- piel grasa o seborreica;
- adolescencia y adultez joven;
- ropa oclusiva;
- aplicación repetida de productos muy grasos;
- predisposición individual;
- ciertas formas de inmunodepresión;
- tratamiento corticoide o inmunosupresor en algunos contextos.
Sin embargo, la mayoría de los pacientes afectados están sanos. Por tanto, la pitiriasis versicolor no debe llevar automáticamente a buscar una enfermedad inmunitaria. Una evaluación más amplia se justifica sobre todo ante formas muy extensas, inusuales, resistentes o acompañadas de otras infecciones.
¿Es una enfermedad contagiosa?
La pitiriasis versicolor no suele considerarse una enfermedad muy contagiosa. Como la levadura responsable ya está presente en la piel de gran parte de la población, el desarrollo de las lesiones depende más del terreno cutáneo que de una transmisión directa entre personas. Por tanto, no suele ser necesario:
- aislar al paciente;
- desinfectar toda la casa;
- tratar sistemáticamente a los allegados;
- tirar la ropa;
- evitar la piscina por miedo a contagiar a los demás.
Una higiene habitual, el lavado regular de la ropa y el secado correcto de la piel son suficientes.
¿Qué aspecto tiene la pitiriasis versicolor?
Las lesiones suelen estar formadas por pequeñas máculas redondas u ovaladas que pueden fusionarse para formar placas más amplias. Su color varía:
- blanco roto;
- beige;
- marrón claro;
- café con leche;
- rosa;
- salmón;
- cobrizo.
Esta diversidad explica el término «versicolor». A menudo hay una descamación muy fina. Puede ser casi invisible en reposo y aparecer al rascar suavemente la lesión o al estirar la piel.
Las zonas más frecuentes son: la parte alta de la espalda, el tórax, los hombros, el cuello, la parte proximal de los brazos y el abdomen. En los niños, el rostro puede estar más afectado que en el adulto. El picor suele estar ausente o ser discreto, pero puede ser más marcado con el calor o la sudoración.
¿Por qué las manchas se vuelven blancas?
Las manchas claras de la pitiriasis versicolor no corresponden generalmente a una destrucción definitiva de los melanocitos. Se proponen varios mecanismos:
- alteración transitoria de la producción o del transporte de melanina;
- producción de metabolitos por Malassezia;
- modificación de la capa córnea;
- inflamación local discreta;
- limitación del bronceado en las zonas afectadas.
La piel puede así permanecer más clara tras la desaparición de la levadura. Esta hipopigmentación residual es especialmente visible en verano, porque la piel circundante se broncea más.
¿Por qué algunas lesiones son marrones o rosadas?
La pitiriasis versicolor no siempre es blanca. Las formas oscuras o rosadas pueden estar ligadas a:
- una pigmentación posinflamatoria;
- un aumento local de la melanina;
- una reacción vascular;
- el grosor variable de la capa córnea;
- el fototipo del paciente.
En una misma persona pueden coexistir varios colores.
¿Cómo se confirma el diagnóstico?
El examen clínico
En una forma típica, el diagnóstico se basa a menudo en: la localización; el color variable de las lesiones; su fina descamación; su tendencia a confluir; su acentuación en climas cálidos.
El signo de la descamación provocada
Un rascado suave puede hacer aparecer una descamación pulverulenta muy fina. Este signo es útil, pero no es perfectamente específico.
El examen directo al microscopio
Una muestra de escamas puede examinarse tras una preparación con hidróxido de potasio. El microscopio muestra clásicamente levaduras redondeadas agrupadas y cortos filamentos miceliales. Este examen es especialmente útil cuando hay dudas con un vitíligo, una pitiriasis alba, una dermatitis seborreica, una dermatofitosis o una hipopigmentación posinflamatoria.
La lámpara de Wood
Algunas lesiones producen una fluorescencia amarilla, amarillo verdosa o cobriza. Sin embargo, la fluorescencia es inconstante. Una lámpara de Wood negativa no excluye, por tanto, la enfermedad.
La dermatoscopia
La dermatoscopia puede revelar una descamación fina, escamas situadas en los surcos cutáneos, una pigmentación irregular y límites a veces dentados o foliculares. Estudios recientes sobre las dermatosis hipopigmentadas muestran que la dermatoscopia puede ayudar a diferenciar pitiriasis versicolor, pitiriasis alba y vitíligo, aunque sigue siendo un examen complementario que no siempre sustituye a la microscopia.
El cultivo y la PCR
El cultivo de Malassezia es difícil porque estas levaduras tienen necesidades lipídicas particulares. Las técnicas moleculares permiten una identificación más precisa de las especies. En el estudio de 2023, la PCR detectaba Malassezia en gran parte de las muestras positivas en microscopia, pero sus prestaciones no eran perfectas. Estos métodos son sobre todo útiles en investigación o en situaciones atípicas. No son necesarios en la mayoría de los casos habituales.
¿Qué enfermedades pueden parecerse a una pitiriasis versicolor?
El vitíligo
El vitíligo suele dar una despigmentación más franca, a menudo blanco lechoso, sin escamas. Los límites suelen ser más netos y el pelo puede a veces blanquearse. La lámpara de Wood suele acentuar fuertemente las lesiones.
La pitiriasis alba
La pitiriasis alba da placas claras mal delimitadas, sobre todo en el rostro de niños y adolescentes. Se considera una manifestación leve de un terreno eccematoso y no una micosis. Un pequeño estudio dermatoscópico encontró cuatro características frecuentes: zonas blancas sin estructura; escamas finas; contornos indistintos; pelos normalmente pigmentados.
La hipopigmentación posinflamatoria
Una inflamación pasada puede dejar una mancha clara durante varias semanas o meses: eccema, irritación, picadura, psoriasis, quemadura o procedimiento estético.
La hipomelanosis en gotas idiopática
Provoca pequeñas manchas blancas bien delimitadas, a menudo en los brazos y las piernas, especialmente en adultos con exposición solar crónica. No es ni infecciosa ni relacionada con Malassezia.
La psoriasis
Algunas placas poco inflamatorias pueden confundirse con una micosis, sobre todo cuando se localizan en el tórax o el cuero cabelludo.
La dermatofitosis
Las dermatofitosis dan más bien lesiones anulares, con un borde periférico activo. Están provocadas por otros hongos y pueden ser más contagiosas.
La micosis fungoide hipopigmentada
Esta forma rara de linfoma cutáneo puede parecerse a una dermatosis hipopigmentada crónica. Debe sospecharse sobre todo ante placas persistentes, progresivas, atípicas y resistentes a los tratamientos habituales.
¿Cómo se trata la pitiriasis versicolor?
Los tratamientos tópicos: primera línea
La mayoría de los pacientes pueden tratarse localmente. Los productos utilizados son, entre otros: antifúngicos azólicos; ciclopirox; sulfuro de selenio; piritiona de zinc según las formulaciones disponibles; algunos antifúngicos locales no azólicos.
La elección depende de la extensión de las lesiones, de su localización, de los productos disponibles, de la tolerancia cutánea, de la edad y de los tratamientos previos. Los champús y lociones son a menudo prácticos cuando la espalda, el tórax y los hombros están ampliamente afectados. Una crema puede ser adecuada para lesiones más limitadas.
Las revisiones disponibles concluyen que los tratamientos tópicos constituyen la primera línea, porque ofrecen una buena relación eficacia-seguridad, pocas interacciones y un coste generalmente limitado.
Los antifúngicos orales
Se puede plantear un tratamiento oral cuando la superficie afectada es muy amplia, las recidivas son frecuentes, la aplicación local es difícil, varios tratamientos locales correctamente usados han fracasado, o el diagnóstico ha sido confirmado.
El itraconazol y el fluconazol son los agentes más estudiados en este contexto. Sin embargo, su prescripción debe tener en cuenta las interacciones medicamentosas, el riesgo hepático, los antecedentes cardiacos para algunas moléculas, el embarazo y los tratamientos concomitantes.
El ketoconazol oral no debe usarse para la pitiriasis versicolor debido a su perfil de seguridad desfavorable, en particular hepático. La terbinafina oral también es poco adecuada para esta infección superficial, aunque algunas formas tópicas pueden ser activas.
Los peelings químicos
Un caso clínico publicado en 2025 informó de una mejoría tras dos peelings de ácido salicílico al 30 % en una paciente con afectación extensa y dificultades de adhesión a los tratamientos convencionales. Esta publicación es interesante, pero se basa en una sola observación.
No demuestra que el peeling sea superior a los antifúngicos, que prevenga mejor las recidivas, que sea adecuado para todos los fototipos o que pueda realizarse sin riesgo de irritación o discromía. Este método sigue siendo, por tanto, experimental y no constituye un tratamiento estándar.
¿Desaparecen las manchas inmediatamente tras el tratamiento?
No. Hay que distinguir dos objetivos: detener la proliferación de la levadura y restaurar una pigmentación homogénea. El primer objetivo puede lograrse rápidamente. El segundo requiere a menudo más tiempo. El color puede tardar varias semanas, a veces dos o tres meses, ocasionalmente más tras una afectación antigua o muy extensa.
Por tanto, la persistencia de las manchas claras no significa forzosamente que el tratamiento haya fracasado. Los elementos que sugieren una actividad persistente son más bien: aparición de nuevas lesiones; descamación siempre presente; extensión progresiva; examen directo positivo.
Multiplicar las curas solo porque la pigmentación todavía no ha vuelto puede provocar irritación y efectos adversos sin acelerar la recuperación.
¿Por qué son tan frecuentes las recidivas?
Las recidivas no significan necesariamente que el tratamiento fuera ineficaz. Se explican porque Malassezia forma parte del microbiota normal, porque el terreno seborreico persiste, porque el clima cálido y húmedo reaparece, porque la sudoración y la oclusión se repiten, y porque algunas personas están biológicamente más predispuestas.
Los trabajos recientes exploran también el papel de los biofilms, de las lipasas producidas por las levaduras, de los mecanismos de tolerancia ambiental y de las variaciones de sensibilidad a los antifúngicos. Un estudio de laboratorio publicado en 2026 mostró que exposiciones prolongadas a ciertos azoles podían seleccionar perfiles de resistencia cruzada en levaduras Malassezia. Estos resultados son científicamente importantes, pero no prueban que todas las recaídas clínicas se deban a una resistencia.
Otro estudio reciente observó diferencias de concentraciones inhibitorias mínimas entre especies y antifúngicos. No obstante, los métodos de sensibilidad para Malassezia aún no están tan estandarizados como para otros hongos. En la práctica, la mala adherencia, una aplicación incompleta, un nuevo brote estacional o una pigmentación residual son a menudo más probables que una verdadera resistencia.
¿Se pueden prevenir las recidivas?
En los pacientes que presentan uno o varios brotes cada verano, puede plantearse una prevención intermitente. Puede basarse en el uso periódico de un producto antifúngico tópico durante los meses cálidos.
En algunas formas muy recidivantes se ha estudiado una profilaxis oral intermitente. Un ensayo informó de una mejor prevención de las recaídas con un protocolo mensual de itraconazol que con placebo, pero tal tratamiento requiere una prescripción médica y una evaluación de la relación beneficio-riesgo.
La prevención no debe ser sistemáticamente medicamentosa. Algunas medidas simples pueden ayudar:
- ducharse tras una sudoración importante;
- cambiar rápidamente la ropa húmeda;
- priorizar textiles transpirables;
- limitar los productos corporales muy grasos en el tronco;
- secar correctamente los pliegues y la parte superior del cuerpo;
- iniciar pronto el protocolo preventivo en los pacientes muy recidivantes.
Estas medidas disminuyen los factores que favorecen la proliferación, pero no garantizan una prevención completa.
La pitiriasis alba: una falsa micosis frecuente en el niño
La pitiriasis alba afecta principalmente a niños y adolescentes. Aparece a menudo en forma de placas claras, mal delimitadas, ligeramente secas, poco o nada pruriginosas, localizadas en las mejillas, el mentón o los brazos. Está asociada a una sequedad cutánea o a un terreno atópico.
El sol la hace más visible al broncear la piel circundante, lo que explica que se confunda con frecuencia con la pitiriasis versicolor durante el verano. El tratamiento se basa sobre todo en la hidratación, los cuidados suaves, la fotoprotección y un tratamiento antiinflamatorio leve si es necesario. Los antifúngicos generalmente no son útiles.
La pitiriasis rosada de Gibert: una erupción inflamatoria aguda
La pitiriasis rosada de Gibert es muy diferente de la pitiriasis versicolor. Suele empezar por una placa inicial más grande, llamada medallón heraldo. Unos días más tarde aparecen múltiples lesiones ovaladas en el tronco, a menudo orientadas según las líneas de tensión de la piel. La enfermedad suele resolverse espontáneamente en dos a doce semanas.
Se sospecha una reactivación de los herpesvirus humanos HHV-6 o HHV-7, pero el mecanismo exacto sigue en debate. Hay que distinguir la pitiriasis rosada auténtica de una erupción pitiriasiforme medicamentosa. Esta diferencia es pertinente porque una reacción medicamentosa puede requerir la identificación y a veces la suspensión del fármaco responsable.
Según la presentación, el diagnóstico diferencial incluye especialmente: sífilis secundaria, dermatofitosis, psoriasis en gotas, toxidermia y eccema numular. Los datos terapéuticos son limitados. La revisión Cochrane disponible concluye que los estudios son escasos, de pequeño tamaño y de un nivel de evidencia bajo a moderado. La mayoría de las formas requieren sobre todo un tratamiento sintomático del prurito y vigilancia.
La pitiriasis rubra pilaris: una enfermedad rara e inflamatoria
La pitiriasis rubra pilaris es una enfermedad mucho más rara. Puede provocar placas rojo-anaranjadas, pápulas foliculares, engrosamiento de las palmas y las plantas, amplias zonas inflamatorias, islotes de piel sana entre las placas y a veces una eritrodermia. Esta enfermedad requiere un manejo dermatológico especializado.
Los tratamientos pueden incluir retinoides, metotrexato, fototerapia en algunos casos, tratamientos biológicos dirigidos fuera de indicación y, más recientemente, inhibidores de JAK en algunas observaciones. Las publicaciones recientes subrayan los avances terapéuticos, pero la ausencia de grandes ensayos aleatorizados limita la solidez de las recomendaciones.
La pitiriasis liquenoide
La pitiriasis liquenoide es un grupo de dermatosis inflamatorias raras. Se distinguen principalmente la pitiriasis liquenoide crónica y la forma aguda, también llamada PLEVA. La forma crónica da pequeñas pápulas descamativas que evolucionan por brotes. La forma aguda puede producir lesiones inflamatorias, costrosas, vesiculosas, a veces necróticas.
A menudo es útil una biopsia cutánea para confirmar el diagnóstico. Esta afección no está provocada por Malassezia y no se trata como una pitiriasis versicolor.
¿Cuándo consultar por manchas claras o marrones?
Se recomienda una consulta cuando:
- las manchas son totalmente blancas;
- no tienen ninguna descamación;
- los pelos se vuelven blancos;
- las lesiones se extienden a pesar de un tratamiento correctamente seguido;
- el diagnóstico es incierto;
- la piel está dolorosa, inflamatoria o exudativa;
- las lesiones afectan a un niño muy pequeño;
- recidivan varias veces al año;
- el paciente está inmunodeprimido;
- se asocia una pérdida de sensibilidad;
- las placas persisten durante meses sin diagnóstico claro.
Una evaluación médica permite evitar dos errores frecuentes: tratar un vitíligo o un eccema como una micosis; multiplicar los antifúngicos sobre una pigmentación residual ya inactiva.
Lo que los estudios no demuestran
Los conocimientos disponibles no demuestran que:
- la pitiriasis versicolor se contraiga en la playa;
- resulte de una falta de higiene;
- todas las manchas claras del verano sean micosis;
- toda persistencia de color signifique que la levadura sigue activa;
- las recidivas se deban siempre a una resistencia antifúngica;
- identificar la especie de Malassezia mejore sistemáticamente el tratamiento;
- un antifungigrama sea necesario en las formas habituales;
- los peelings químicos sean superiores a los antifúngicos;
- los complementos alimenticios prevengan las recaídas;
- todas las «pitiriasis» tengan un origen común;
- los tratamientos orales deban usarse en primera línea.
Implicaciones prácticas
La pitiriasis versicolor suele ser benigna, pero puede ser muy visible y psicológicamente molesta. La estrategia más racional se basa en cuatro pasos: confirmar que se trata realmente de una pitiriasis versicolor; tratar la proliferación de la levadura con un enfoque adaptado a la extensión; explicar que la pigmentación puede recuperarse lentamente; prever una prevención estacional en los pacientes muy recidivantes.
El éxito del tratamiento no debe juzgarse únicamente por el color de la piel unos días después de la cura.
El análisis de Valorian
La pitiriasis versicolor es una enfermedad simple en su principio, pero frecuentemente mal comprendida. El primer malentendido viene de la palabra «micosis». El paciente imagina a menudo una contaminación externa, cuando Malassezia es un miembro normal del microbiota cutáneo. La enfermedad aparece cuando se modifica el equilibrio entre la levadura, el sebo, la temperatura, la humedad y la respuesta de la piel.
El segundo malentendido concierne al sol. Este no crea necesariamente las lesiones: sobre todo revela una anomalía pigmentaria preexistente. El tercero concierne al tratamiento. Eliminar la proliferación fúngica no restaura inmediatamente el color. Por tanto, la persistencia de manchas claras tras una cura no justifica automáticamente reiniciar o intensificar los antifúngicos.
Las investigaciones moleculares recientes muestran una diversidad importante de las especies de Malassezia y sugieren la existencia de mecanismos adaptativos de resistencia. Estos datos enriquecen nuestra comprensión de la enfermedad, pero no deben llevar a transformar cada recidiva en una infección compleja. En la mayoría de los casos, las recaídas se explican por la persistencia del terreno favorable y el carácter comensal de la levadura.
Por último, la confusión entre las diferentes «pitiriasis» sigue siendo una fuente de errores. La pitiriasis alba es principalmente eccematosa, la pitiriasis rosada es una erupción inflamatoria aguda, y la pitiriasis rubra pilaris es una enfermedad rara potencialmente grave. Su denominación común es histórica, no fisiopatológica.
El objetivo moderno no es, por tanto, solo prescribir un antifúngico. Es establecer el buen diagnóstico, evitar los tratamientos inútiles, prevenir las recidivas cuando es pertinente y tranquilizar sin banalizar las formas atípicas.
Lo esencial
- ◆La pitiriasis versicolor es una micosis superficial debida a una proliferación de levaduras Malassezia, miembros normales del microbiota cutáneo — ni falta de higiene, ni contagio en la playa.
- ◆Se hace visible sobre todo en verano: calor, humedad, sudoración y sebo favorecen la levadura, y el bronceado acentúa el contraste de las manchas (claras, marrones o rosadas) en el tórax, la espalda y los hombros.
- ◆Los antifúngicos tópicos son el tratamiento de primera línea; los orales (itraconazol, fluconazol) se reservan a las formas extensas, resistentes o muy recidivantes (ketoconazol oral a evitar).
- ◆Tras eliminar la levadura, la pigmentación puede tardar varias semanas o meses en volver a ser homogénea: la persistencia de las manchas claras no significa un fracaso del tratamiento.
- ◆La palabra «pitiriasis» abarca enfermedades distintas (versicolor, alba, rosada de Gibert, rubra pilaris, liquenoide); conviene distinguirla también del vitíligo para evitar tratamientos inútiles.
Nivel de evidencia Valorian
- Relación entre Malassezia y pitiriasis versicolor(5/5, elevado)
El papel de Malassezia está establecido por los datos clínicos, microscópicos, microbiológicos y moleculares.
- Eficacia de los antifúngicos tópicos(4/5, moderado a elevado)
Primera línea en la mayoría de las formas; los ensayos siguen siendo heterogéneos en cuanto a moléculas, concentraciones y duraciones.
- Eficacia de los antifúngicos orales(4/5, moderado a elevado)
Itraconazol y fluconazol eficaces en las formas seleccionadas, pero su perfil de interacciones y efectos adversos impone un uso médico razonado.
- Prevención medicamentosa de las recidivas(3/5, moderado)
Algunas estrategias intermitentes son eficaces, pero los protocolos óptimos no están perfectamente estandarizados.
- Resistencia clínica a los azoles(2/5, limitado)
Hay mecanismos de resistencia demostrados en laboratorio, pero su peso real en las recidivas habituales sigue siendo incierto.
- Peeling de ácido salicílico(1/5, muy bajo)
El dato disponible se basa en un caso clínico; esta opción sigue siendo experimental.
- Papel de los probióticos y las dietas(0/5)
Ninguna estrategia nutricional o probiótica puede recomendarse actualmente como tratamiento o prevención específica.
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Preguntas frecuentes
¿La pitiriasis versicolor está ligada a una falta de higiene?
No. Resulta de una proliferación de levaduras normalmente presentes en la piel y de una predisposición local.
¿Se puede contraer en la piscina?
No es el mecanismo habitual. El calor, la humedad y la sudoración asociados a la piscina pueden, sin embargo, favorecer su visibilidad o su reaparición.
¿Se puede ir a la playa con pitiriasis versicolor?
Sí, pero la diferencia de pigmentación puede volverse más visible. Se recomienda una fotoprotección adecuada.
¿El sol cura la pitiriasis versicolor?
No. El bronceado puede enmascarar algunas formas oscuras o acentuar las formas claras, pero no elimina la levadura.
¿Las manchas blancas son definitivas?
La mayoría de las veces no. La pigmentación vuelve progresivamente tras el control de la infección, a veces en varias semanas o meses.
¿Hay que tratar a la pareja?
No habitualmente, salvo que presente ella misma lesiones que requieran un diagnóstico.
¿Se puede usar un antifúngico todo el año?
En algunos casos muy recidivantes puede plantearse un tratamiento preventivo intermitente, pero un uso continuo y no vigilado generalmente no es necesario.
¿Los probióticos o una dieta sin azúcar pueden prevenir las recidivas?
Actualmente no hay evidencia clínica sólida que permita recomendar probióticos ni una dieta sin azúcar para tratar o prevenir la pitiriasis versicolor.






