Eritema nudoso
Inflamación del tejido graso que causa nódulos dolorosos en las piernas

El eritema nudoso es una paniculitis que provoca nódulos dolorosos en las piernas y suele ser una reacción a infecciones, enfermedades inflamatorias o medicamentos. Conozca sus síntomas, diagnóstico y tratamiento.
¿Qué es el eritema nudoso?
El eritema nudoso es una inflamación del tejido graso situado debajo de la piel (paniculitis) que se manifiesta por la aparición de nódulos dolorosos, generalmente en la parte anterior de las piernas.
No es una enfermedad en sí misma, sino una reacción inflamatoria que puede aparecer como consecuencia de diferentes enfermedades, infecciones, medicamentos o situaciones fisiológicas como el embarazo. En la mayoría de los casos evoluciona favorablemente y desaparece sin dejar cicatrices.
¿Por qué aparece?
En aproximadamente la mitad de los pacientes no se identifica una causa concreta (eritema nudoso idiopático). Cuando existe una causa, las más frecuentes son:
Infecciones. Faringitis por estreptococo, tuberculosis, Yersinia, Mycoplasma y algunas infecciones víricas.
Enfermedades inflamatorias. Sarcoidosis, enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa) y enfermedad de Behçet.
Medicamentos. Algunos antibióticos, anticonceptivos orales, sulfonamidas y otros fármacos de forma menos frecuente.
Otras situaciones. Embarazo, algunas enfermedades autoinmunes y determinadas neoplasias, de forma poco frecuente.
¿Cuáles son los síntomas?
El síntoma principal es la aparición de nódulos inflamatorios dolorosos. Las características habituales son nódulos rojizos, dolor a la presión, calor local, tamaño entre 1 y 5 centímetros y distribución generalmente simétrica.
La localización más frecuente es la cara anterior de las piernas y, con menor frecuencia, pueden aparecer en los muslos y los antebrazos.
Además pueden asociarse fiebre, cansancio, malestar general, dolor articular e inflamación de los tobillos.
A medida que evolucionan, los nódulos cambian de color, de forma similar a un hematoma, pasando del rojo al violáceo y posteriormente al amarillento antes de desaparecer.
¿Cómo se hace el diagnóstico?
El diagnóstico se basa en la historia clínica, la exploración física y la búsqueda de la causa desencadenante. El médico preguntará por infecciones recientes, medicación habitual, viajes, enfermedades previas y síntomas respiratorios o digestivos.
¿Qué pruebas pueden ser necesarias? Dependiendo de cada paciente pueden solicitarse analítica de sangre, velocidad de sedimentación (VSG) y proteína C reactiva (PCR), hemograma, cultivo o test rápido para estreptococo, radiografía de tórax (especialmente para descartar sarcoidosis o tuberculosis), prueba de tuberculina o IGRA cuando esté indicada y estudios digestivos si existen síntomas intestinales.
¿Es necesaria una biopsia? Habitualmente no. Solo se realiza cuando existen dudas diagnósticas o lesiones atípicas.
¿Qué tratamientos existen?
El tratamiento consiste principalmente en tratar la causa cuando se identifica.
Medidas generales. Reposo relativo, elevar las piernas, medias de compresión cuando estén indicadas y evitar esfuerzos intensos durante la fase aguda.
Tratamiento sintomático. Para aliviar el dolor pueden utilizarse antiinflamatorios no esteroideos (AINE), si no están contraindicados, y analgésicos.
Tratamiento de la enfermedad de base. Cuando existe una causa identificable, el tratamiento debe dirigirse a esa enfermedad. Por ejemplo, antibióticos en determinadas infecciones bacterianas, tratamiento de la sarcoidosis, control de la enfermedad inflamatoria intestinal o suspensión del medicamento responsable cuando sea posible. En casos graves o persistentes pueden valorarse otros tratamientos inmunomoduladores bajo supervisión médica.
¿Qué puede hacer en su día a día?
Descanse durante los brotes, evite permanecer muchas horas de pie, mantenga una buena hidratación, siga el tratamiento indicado por su médico, no se automedique con antibióticos y consulte si aparecen nuevos síntomas.
¿Cuándo debe consultar?
Debe consultar si aparecen nódulos dolorosos en las piernas, si tiene fiebre persistente, si presenta dolor articular importante, si los nódulos aumentan rápidamente de tamaño, si los síntomas duran más de seis semanas o si repite episodios con frecuencia.
Mitos y realidades
- Mito: El eritema nudoso es una infección de la piel. Realidad: No. Es una inflamación del tejido graso subcutáneo y, aunque puede desencadenarse por una infección, las lesiones no están infectadas.
- Mito: Es contagioso. Realidad: No.
- Mito: Siempre significa una enfermedad grave. Realidad: No. En muchos pacientes no se encuentra una causa importante y la evolución es benigna.
- Mito: Los nódulos deben drenarse. Realidad: No. No contienen pus y no deben abrirse.
- Mito: Siempre deja cicatrices. Realidad: Lo habitual es que desaparezca completamente sin dejar cicatrices.
Los puntos esenciales que debe recordar
- El eritema nudoso es una inflamación del tejido graso bajo la piel.
- Se manifiesta por nódulos dolorosos, especialmente en la parte anterior de las piernas.
- No es contagioso.
- Puede estar relacionado con infecciones, enfermedades inflamatorias, medicamentos o embarazo.
- El tratamiento consiste en aliviar los síntomas y tratar la causa cuando se identifica.
- La evolución suele ser favorable y la mayoría de los pacientes no presenta secuelas.
Preguntas frecuentes
¿El eritema nudoso es peligroso?
Generalmente no, pero es importante estudiar la causa que lo ha desencadenado.
¿Cuánto tiempo dura?
La mayoría de los brotes desaparece en un plazo de 3 a 8 semanas.
¿Puede reaparecer?
Sí. Algunas personas presentan recurrencias, especialmente si persiste la causa desencadenante.
¿Es contagioso?
No.
¿Puedo caminar?
Sí, aunque durante la fase aguda suele ser recomendable reducir la actividad física si el dolor es importante.
¿Puede aparecer durante el embarazo?
Sí. El embarazo es uno de los posibles desencadenantes.
¿Necesitaré una biopsia?
Solo en casos poco habituales o cuando exista duda diagnóstica.
¿Deja marcas permanentes?
No suele dejar cicatrices, aunque durante unas semanas pueden persistir cambios temporales de coloración.
¿Qué especialista trata esta enfermedad?
Habitualmente médicos especialistas en salud de la piel, internistas o reumatólogos, dependiendo de la causa.
¿Tiene buen pronóstico?
Sí. La mayoría de los pacientes se recupera completamente cuando se trata la causa o el episodio se resuelve de forma espontánea.
¿Necesita orientación personalizada?
Esta guía tiene un fin informativo y no sustituye una consulta médica. Si desea una valoración adaptada a su caso, puede solicitar una consulta.
Solicitar una consulta









