Hidradenitis supurativa
Acné inversa

La hidradenitis supurativa es una enfermedad inflamatoria crónica que provoca nódulos dolorosos, abscesos y cicatrices en axilas, ingles y otras zonas de pliegues. Conozca sus causas, diagnóstico y tratamientos actuales.
¿Qué es la hidradenitis supurativa?
La hidradenitis supurativa, también conocida como acné inversa, es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que provoca la aparición repetida de nódulos dolorosos, abscesos y, con el tiempo, túneles bajo la piel (fístulas) y cicatrices.
A diferencia del acné común, no afecta principalmente a la cara, sino a las zonas donde existen glándulas sudoríparas apocrinas y donde la piel roza con frecuencia. Las zonas más afectadas son:
- Axilas.
- Ingles.
- Región genital.
- Glúteos.
- Pliegue bajo las mamas.
- Región perianal.
Es una enfermedad relativamente frecuente, aunque muchas personas pasan años sin recibir un diagnóstico correcto. La hidradenitis supurativa no es contagiosa.
¿Por qué aparece?
Esta es probablemente la pregunta más importante. Durante muchos años se pensó que era una infección de las glándulas sudoríparas, pero hoy sabemos que eso no es cierto.
La enfermedad comienza por una obstrucción del folículo piloso. Cuando este se rompe, desencadena una intensa reacción inflamatoria que produce los nódulos y abscesos característicos.
¿Por qué me ocurre a mí?
No existe una única causa. Sabemos que intervienen varios factores:
- Predisposición genética.
- Alteración del sistema inmunitario.
- Tabaquismo.
- Obesidad o sobrepeso.
- Factores hormonales.
- Fricción constante de determinadas zonas.
¿Por qué aparece siempre en las mismas zonas?
Porque son áreas donde existe mayor roce entre la piel y una elevada concentración de folículos pilosos susceptibles de inflamarse.
¿Por qué vuelve una y otra vez?
Porque se trata de una enfermedad crónica, no de una infección puntual. Aunque un absceso desaparezca, la inflamación puede persistir y favorecer nuevos brotes.
¿Es culpa de la higiene?
No. La hidradenitis supurativa no aparece por falta de higiene y lavarse más no evita los brotes.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas suelen comenzar con:
- Bultos dolorosos bajo la piel.
- Inflamación localizada.
- Sensación de calor.
- Dolor al caminar o mover los brazos.
Con el tiempo pueden aparecer:
- Abscesos.
- Salida de pus.
- Mal olor debido al drenaje del contenido inflamatorio.
- Fístulas (túneles bajo la piel).
- Cicatrices permanentes.
Los brotes suelen repetirse durante meses o años. El dolor puede ser intenso y afectar de forma importante a la calidad de vida.
¿Cómo se hace el diagnóstico?
El diagnóstico es fundamentalmente clínico. El médico valorará:
- Las zonas afectadas.
- La repetición de los brotes.
- La presencia de nódulos, abscesos o fístulas.
- El tiempo de evolución.
No suelen ser necesarias pruebas específicas para confirmar el diagnóstico. En ocasiones puede realizarse una ecografía cutánea para conocer la extensión de la enfermedad y planificar mejor el tratamiento.
¿Qué tratamientos existen?
Una de las preguntas más frecuentes es: ¿tiene tratamiento? Sí. Cuanto antes se diagnostique, mejores son los resultados. El tratamiento depende del estadio de la enfermedad. Puede incluir:
Tratamientos tópicos
En formas leves pueden utilizarse antibióticos tópicos para reducir la inflamación.
Antibióticos por vía oral
Algunos antibióticos se emplean durante varias semanas o meses por su efecto antiinflamatorio, además de su acción frente a determinadas bacterias.
Tratamientos biológicos
En pacientes con enfermedad moderada o grave existen medicamentos biológicos que actúan sobre la inflamación y pueden reducir significativamente los brotes.
Cirugía
En algunas lesiones persistentes puede ser el tratamiento más eficaz para eliminar el tejido afectado y disminuir las recurrencias.
¿Por qué necesito un tratamiento prolongado?
Porque la enfermedad es crónica. El objetivo no es tratar únicamente un absceso, sino controlar la inflamación para prevenir nuevos brotes y evitar la formación de cicatrices.
¿Qué puede hacer en su día a día?
Además del tratamiento médico, existen medidas que ayudan a controlar la enfermedad:
- Dejar de fumar si es fumador.
- Mantener un peso saludable.
- Evitar el roce continuo de la ropa.
- Utilizar prendas amplias y transpirables.
- Mantener una higiene normal con productos suaves.
- No manipular ni intentar explotar los nódulos.
- Consultar de forma precoz ante un nuevo brote.
¿Cuándo debe consultar rápidamente?
Solicite una valoración médica si:
- Aparece un absceso muy doloroso.
- Presenta fiebre o malestar general.
- Observa una rápida progresión de las lesiones.
- El drenaje de pus es abundante y persistente.
- Los brotes son cada vez más frecuentes.
- El dolor limita sus actividades diarias.
Mitos y realidades
- Mito: Es un problema de higiene. Realidad: No. La enfermedad no está relacionada con la falta de higiene.
- Mito: Es una infección contagiosa. Realidad: No puede transmitirse a otras personas.
- Mito: Es un tipo de acné. Realidad: Aunque también afecta al folículo piloso, es una enfermedad completamente distinta del acné facial.
- Mito: Siempre necesita cirugía. Realidad: Muchos pacientes mejoran con tratamientos médicos adecuados, especialmente cuando el diagnóstico es precoz.
- Mito: No tiene tratamiento. Realidad: Actualmente existen tratamientos muy eficaces, incluidos antibióticos, terapias biológicas y cirugía cuando está indicada.
Los puntos esenciales que debe recordar
- La hidradenitis supurativa es una enfermedad inflamatoria crónica del folículo piloso.
- No está causada por una mala higiene.
- No es contagiosa.
- El diagnóstico precoz evita la aparición de cicatrices y fístulas.
- Existen tratamientos médicos y quirúrgicos eficaces.
- Dejar de fumar y controlar el peso pueden mejorar la evolución.
- El seguimiento por un médico es fundamental para controlar la enfermedad.
Preguntas frecuentes
¿Es contagiosa?
No.
¿Es hereditaria?
Existe una predisposición genética en muchos pacientes.
¿Desaparecerá sola?
No suele hacerlo. Es una enfermedad crónica que necesita seguimiento médico.
¿El tabaco empeora la enfermedad?
Sí. Es uno de los factores que más claramente se asocian a una peor evolución.
¿La obesidad influye?
Sí. El exceso de peso aumenta el roce de la piel y favorece la inflamación.
¿Puedo hacer deporte?
Sí, aunque conviene utilizar ropa cómoda que minimice la fricción.
¿Necesitaré cirugía?
Solo algunos pacientes la necesitan.
¿Los antibióticos curan la enfermedad?
No. Ayudan a controlar los brotes, pero no eliminan la predisposición a desarrollarla.
¿Puede dejar cicatrices?
Sí. Por eso es importante iniciar el tratamiento cuanto antes.
¿Puedo llevar una vida normal?
Sí. Con un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado, la mayoría de los pacientes consigue controlar significativamente la enfermedad.
¿Necesita orientación personalizada?
Esta guía tiene un fin informativo y no sustituye una consulta médica. Si desea una valoración adaptada a su caso, puede solicitar una consulta.
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