Salud de la Piel

Xerosis cutánea

Piel seca

22 de julio de 2026· 4 min de lectura
Xerosis cutánea

La xerosis cutánea o piel seca es un problema muy frecuente que provoca tirantez, descamación y picor. Descubra sus causas, los tratamientos más eficaces y los cuidados diarios para mantener una piel sana e hidratada.

¿Qué es la xerosis cutánea?

La xerosis cutánea es el término médico que se utiliza para describir la piel excesivamente seca. Es un problema muy frecuente que puede afectar a personas de cualquier edad, aunque es especialmente habitual en personas mayores.

La piel seca pierde parte de su capacidad para retener agua y proteger el organismo frente a las agresiones externas. Como consecuencia, se vuelve áspera, tirante, descamada y, en ocasiones, produce un intenso picor.

Aunque la xerosis no suele ser una enfermedad grave, puede favorecer la aparición de eccemas, grietas e infecciones si no se trata adecuadamente.

La piel seca no es contagiosa.

¿Por qué aparece?

Esta es una de las preguntas que más hacen los pacientes. La respuesta es que la piel seca no suele deberse a beber poca agua. En la mayoría de los casos, el problema está en la barrera protectora de la piel.

Existen muchos factores que favorecen la xerosis.

Factores relacionados con la edad

Con el paso de los años: la piel produce menos grasa, disminuye la capacidad para retener agua y la barrera cutánea se vuelve menos eficaz. Por eso la piel seca es mucho más frecuente a partir de los 60 años.

Factores ambientales

  • Clima frío.
  • Baja humedad ambiental.
  • Calefacción.
  • Aire acondicionado.
  • Viento.

Hábitos diarios

  • Duchas largas.
  • Agua muy caliente.
  • Jabones agresivos.
  • Exceso de higiene.
  • Uso frecuente de geles hidroalcohólicos.

Enfermedades asociadas

La piel seca también puede aparecer en personas con dermatitis atópica, psoriasis, diabetes, insuficiencia renal o hipotiroidismo.

¿Por qué empeora en invierno?

Porque durante los meses fríos disminuye la humedad ambiental y la piel pierde agua con mayor facilidad.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas pueden variar desde una ligera sensación de tirantez hasta una sequedad intensa. Los más frecuentes son:

  • Piel áspera.
  • Descamación.
  • Sensación de tirantez.
  • Picor.
  • Enrojecimiento.
  • Grietas dolorosas.
  • Pequeñas fisuras, especialmente en manos y piernas.

Las zonas que suelen afectarse con mayor frecuencia son:

  • Piernas.
  • Brazos.
  • Manos.
  • Codos.
  • Pies.

En personas mayores puede aparecer un eccema asociado debido al rascado persistente. La piel seca no es contagiosa.

¿Cómo se hace el diagnóstico?

El diagnóstico suele realizarse mediante la exploración de la piel. En la mayoría de los casos no son necesarias pruebas complementarias.

Cuando la sequedad es muy intensa, aparece de forma repentina o se acompaña de otros síntomas, el médico puede valorar si existe alguna enfermedad responsable.

¿Qué tratamientos existen?

Una de las preguntas más habituales es: ¿existe un tratamiento eficaz? Sí. El objetivo del tratamiento consiste en restaurar la barrera protectora de la piel y disminuir la pérdida de agua.

Las opciones más utilizadas son:

  • Cremas hidratantes.
  • Cremas emolientes.
  • Productos con urea.
  • Cremas con ceramidas.
  • Productos con glicerina.
  • Cremas con ácido láctico en algunos pacientes.

Cuando aparece inflamación o eccema, puede ser necesario añadir tratamientos específicos durante un tiempo limitado.

¿Por qué es importante utilizar la crema todos los días?

Porque la hidratación actúa mientras se mantiene de forma regular. Si se suspende el tratamiento, la piel suele volver a secarse progresivamente.

¿Qué puede hacer en su día a día?

Los cuidados diarios son el tratamiento más importante. Se recomienda:

  • Ducharse con agua templada.
  • Limitar la duración de la ducha a unos pocos minutos.
  • Utilizar limpiadores suaves y sin perfumes.
  • Secar la piel con pequeños toques, sin frotar.
  • Aplicar la crema hidratante en los primeros minutos después de la ducha.
  • Hidratar la piel una o dos veces al día.
  • Utilizar humidificadores si el ambiente es muy seco.
  • Beber agua según las necesidades habituales del organismo para mantener una buena hidratación general.

La constancia es mucho más importante que utilizar muchos productos diferentes.

¿Cuándo debe consultar rápidamente?

Solicite una valoración médica si:

  • La sequedad no mejora con una buena hidratación.
  • Aparecen grietas profundas y dolorosas.
  • Existe sangrado.
  • Observa signos de infección.
  • El picor le impide dormir.
  • La piel cambia bruscamente de aspecto o aparece una descamación muy intensa.

Mitos y realidades

  • Mito: La piel seca aparece porque no bebo suficiente agua. Realidad: En la mayoría de los casos el problema está en la barrera cutánea, no en la cantidad de agua que bebe.
  • Mito: Cuanto más caliente esté el agua de la ducha, mejor para la piel. Realidad: El agua muy caliente elimina parte de la grasa natural de la piel y favorece la sequedad.
  • Mito: Todas las cremas hidratantes son iguales. Realidad: Existen formulaciones diferentes y algunas son mucho más eficaces para reparar la barrera cutánea.
  • Mito: Solo debo utilizar crema cuando noto la piel seca. Realidad: La hidratación diaria ayuda a prevenir que la piel vuelva a resecarse.
  • Mito: La piel seca forma parte normal del envejecimiento y no tiene tratamiento. Realidad: Aunque es frecuente con la edad, existen medidas muy eficaces para mejorarla.

Los puntos esenciales que debe recordar

  • La piel seca es muy frecuente, especialmente con la edad.
  • No suele deberse a beber poca agua.
  • La causa principal es la alteración de la barrera protectora de la piel.
  • La hidratación diaria es el tratamiento más importante.
  • Las duchas muy calientes favorecen la sequedad.
  • Las cremas con urea o ceramidas suelen ser especialmente útiles.
  • El invierno suele empeorar los síntomas.
  • Una buena rutina diaria ayuda a prevenir grietas, picor y eccemas.

Preguntas frecuentes

¿La piel seca es una enfermedad?

No siempre. En muchas personas es una característica de la piel o una consecuencia del envejecimiento.

¿Puede producir picor?

Sí. Es uno de los síntomas más frecuentes.

¿Cuál es el mejor momento para aplicar la crema?

Justo después de la ducha, cuando la piel todavía conserva parte de su humedad.

¿Debo utilizar jabón todos los días?

Sí, pero es recomendable utilizar limpiadores suaves y solo en las zonas necesarias.

¿La piel seca puede producir heridas?

Sí. Cuando la sequedad es intensa pueden aparecer grietas dolorosas.

¿Beber más agua solucionará el problema?

No necesariamente. La hidratación de la piel depende principalmente del estado de la barrera cutánea.

¿Puedo utilizar aceite corporal?

Sí. En algunas personas puede ayudar como complemento de las cremas hidratantes.

¿La calefacción empeora la piel seca?

Sí. Reduce la humedad ambiental y favorece la pérdida de agua de la piel.

¿Necesitaré utilizar crema durante todo el año?

Depende de cada persona, aunque muchas la necesitan de forma continuada.

¿La piel seca puede prevenirse?

En muchos casos sí, mediante una buena hidratación y unos cuidados adecuados.

¿Necesita orientación personalizada?

Esta guía tiene un fin informativo y no sustituye una consulta médica. Si desea una valoración adaptada a su caso, puede solicitar una consulta.

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