Erisipela
Infección bacteriana superficial de la piel

La erisipela es una infección bacteriana aguda de la piel que provoca enrojecimiento, calor, dolor y fiebre. Conozca sus causas, tratamiento y cómo prevenir recaídas mediante el cuidado adecuado de la piel.
¿Qué es la erisipela?
La erisipela es una infección bacteriana aguda de la piel que afecta principalmente a las capas más superficiales de la dermis y a los vasos linfáticos. Está causada, en la mayoría de los casos, por bacterias del grupo de los estreptococos, especialmente Streptococcus pyogenes.
Aunque es una forma de infección cutánea relacionada con la celulitis bacteriana, la erisipela suele tener unos bordes bien definidos, un inicio más brusco y una inflamación más superficial.
Con un tratamiento adecuado, la mayoría de los pacientes se recupera completamente.
¿Por qué aparece?
Las bacterias penetran en la piel a través de una pequeña puerta de entrada que, en ocasiones, puede pasar desapercibida. Las más frecuentes son grietas entre los dedos por pie de atleta, heridas o cortes, picaduras de insectos, úlceras, dermatitis o eccemas y heridas quirúrgicas.
¿Quién tiene más riesgo? La erisipela es más frecuente en personas con diabetes, insuficiencia venosa, linfedema, obesidad, edad avanzada, inmunosupresión o antecedentes de erisipela.
¿Por qué puede repetirse? Si no se corrigen los factores predisponentes, como el linfedema o el pie de atleta, la infección puede reaparecer.
¿Cuáles son los síntomas?
La erisipela suele comenzar de forma brusca. Los síntomas más frecuentes son enrojecimiento intenso de la piel, dolor, calor local, hinchazón, bordes bien delimitados y sensación de tensión.
Con frecuencia se acompaña de síntomas generales como fiebre, escalofríos, malestar general y cansancio.
Las zonas más afectadas son las piernas y la cara. También pueden aparecer ganglios inflamados y líneas rojizas por inflamación de los vasos linfáticos (linfangitis).
¿Cómo se hace el diagnóstico?
El diagnóstico es principalmente clínico. El médico valorará el aspecto de la lesión, la presencia de fiebre, la evolución rápida y la posible puerta de entrada.
En algunos casos pueden solicitarse una analítica de sangre, hemocultivos si existe sospecha de infección grave o una ecografía cuando se quiere descartar un absceso o una trombosis venosa profunda.
¿Qué tratamientos existen?
La erisipela requiere tratamiento con antibióticos.
Antibióticos por vía oral. Son suficientes en la mayoría de los casos leves o moderados.
Antibióticos intravenosos. Se utilizan cuando la infección es extensa, existe afectación importante del estado general, el paciente no puede tomar medicación por vía oral o hay factores de riesgo importantes.
Medidas complementarias. Reposo relativo, elevar la extremidad afectada, mantener una buena hidratación, analgésicos o antiinflamatorios cuando estén indicados y tratar la puerta de entrada para evitar recaídas.
¿Cuándo empieza a mejorar? La mayoría de los pacientes comienza a mejorar entre las 24 y 72 horas después de iniciar el tratamiento antibiótico. Es importante completar siempre el tratamiento prescrito.
¿Qué puede hacer en su día a día?
Para prevenir nuevos episodios se recomienda:
- Tratar el pie de atleta y otras infecciones cutáneas.
- Hidratar la piel si está seca o agrietada.
- Cuidar correctamente cualquier herida.
- Controlar la diabetes.
- Utilizar medias de compresión cuando estén indicadas para la insuficiencia venosa o el linfedema.
- Mantener un peso saludable.
¿Cuándo debe consultar rápidamente?
Debe acudir de forma urgente si presenta fiebre alta, escalofríos intensos, rápido aumento del enrojecimiento, dolor muy intenso, ampollas o zonas oscuras, dificultad para caminar por el dolor o confusión o deterioro del estado general.
También debe consultar si no mejora tras 48 horas de tratamiento o si los síntomas empeoran.
Mitos y realidades
- Mito: La erisipela y la celulitis son exactamente la misma enfermedad. Realidad: Son infecciones muy similares, pero la erisipela afecta de forma más superficial y suele presentar bordes bien definidos.
- Mito: Es una enfermedad contagiosa. Realidad: No suele transmitirse por el contacto habitual con otras personas.
- Mito: Cuando desaparece la fiebre puedo dejar el antibiótico. Realidad: Debe completar siempre el tratamiento indicado por su médico.
- Mito: Solo aparece tras heridas importantes. Realidad: Una pequeña grieta entre los dedos del pie puede ser suficiente para que entren las bacterias.
- Mito: Si ya he tenido una erisipela, no volveré a padecerla. Realidad: Puede repetirse si persisten los factores predisponentes.
Los puntos esenciales que debe recordar
- La erisipela es una infección bacteriana superficial de la piel, generalmente causada por estreptococos.
- Produce una placa roja, caliente, dolorosa y bien delimitada, habitualmente acompañada de fiebre.
- Debe tratarse precozmente con antibióticos.
- Es importante identificar y tratar la puerta de entrada para prevenir recaídas.
- La mayoría de los pacientes evoluciona favorablemente con un tratamiento adecuado.
Preguntas frecuentes
¿Es una urgencia?
Sí. Debe valorarse e iniciarse el tratamiento lo antes posible.
¿Es lo mismo que una celulitis bacteriana?
Son infecciones muy parecidas, aunque la erisipela suele ser más superficial y con límites más definidos.
¿Necesitaré ingreso hospitalario?
Solo en los casos graves o cuando existan factores de riesgo importantes.
¿Puede dejar secuelas?
La mayoría se cura sin secuelas cuando se trata precozmente.
¿Puede volver a aparecer?
Sí. Especialmente si existe linfedema, insuficiencia venosa o infecciones por hongos en los pies.
¿Puedo caminar?
Sí, aunque durante los primeros días suele recomendarse reposo relativo y elevar la extremidad afectada.
¿Qué ocurre si no se trata?
La infección puede extenderse y producir complicaciones graves, incluida la sepsis.
¿Cómo puedo prevenirla?
Tratando las puertas de entrada, cuidando la piel y controlando los factores predisponentes.
¿Tiene cura?
Sí. Con tratamiento antibiótico adecuado, el pronóstico suele ser excelente.
¿Necesitaré revisiones?
Dependerá de la evolución y de si existen episodios repetidos.
¿Necesita orientación personalizada?
Esta guía tiene un fin informativo y no sustituye una consulta médica. Si desea una valoración adaptada a su caso, puede solicitar una consulta.
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