Impétigo
Infección bacteriana superficial de la piel

El impétigo es una infección bacteriana superficial muy contagiosa que provoca costras amarillas características. Conozca sus causas, síntomas, tratamiento y cómo evitar el contagio.
¿Qué es el impétigo?
El impétigo es una infección superficial de la piel causada por bacterias. Es una de las infecciones cutáneas más frecuentes en la infancia, aunque también puede aparecer en adolescentes y adultos.
Se caracteriza por la aparición de pequeñas ampollas o heridas superficiales que terminan formando unas costras de color amarillo miel, muy características. El impétigo suele afectar a:
- Cara, especialmente alrededor de la nariz y la boca.
- Manos.
- Brazos.
- Piernas.
Con un tratamiento adecuado, la mayoría de los pacientes se cura completamente en pocos días.
¿Por qué aparece?
Esta es la pregunta que más hacen los pacientes. El impétigo está producido principalmente por dos bacterias:
- Staphylococcus aureus.
- Streptococcus pyogenes.
¿Por qué estas bacterias producen la infección?
Porque aprovechan una pequeña rotura de la piel para penetrar y multiplicarse. Estas pequeñas lesiones pueden aparecer por:
- Picaduras de insectos.
- Rascarse debido al picor.
- Dermatitis atópica.
- Cortes o heridas pequeñas.
- Rozaduras.
¿Por qué unos niños lo tienen y otros no?
Las bacterias pueden estar presentes sobre la piel o en la nariz de personas sanas sin causar ningún problema. Cuando existe una pequeña lesión cutánea, pueden provocar la infección.
¿Es por falta de higiene?
No. Aunque una buena higiene ayuda a prevenir el contagio, el impétigo no aparece simplemente porque una persona esté sucia.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas suelen comenzar con:
- Pequeñas ampollas.
- Vesículas con líquido.
- Heridas superficiales.
En pocos días aparecen las típicas:
- Costras amarillas o color miel.
- Lesiones húmedas.
- Picor leve.
Las lesiones pueden aumentar de tamaño o extenderse si el paciente se rasca. En la mayoría de los casos no producen fiebre ni malestar general.
¿Es contagioso?
Sí. El impétigo es una enfermedad muy contagiosa. Puede transmitirse por contacto directo con las lesiones, compartir toallas, compartir ropa u objetos de uso personal. Por este motivo es importante comenzar el tratamiento cuanto antes.
¿Cómo se hace el diagnóstico?
El diagnóstico suele realizarse mediante la exploración clínica. El aspecto de las lesiones suele ser muy característico.
Solo en casos poco habituales puede ser necesario tomar una muestra para identificar la bacteria responsable.
¿Qué tratamientos existen?
Una de las preguntas más frecuentes es: ¿necesitaré antibióticos? En muchos casos, sí. El tratamiento depende de la extensión de las lesiones.
Impétigo localizado
Cuando existen pocas lesiones suele ser suficiente utilizar antibióticos tópicos, como la mupirocina o el ácido fusídico, siguiendo siempre la pauta indicada por el médico.
Impétigo más extenso
Cuando las lesiones son numerosas o afectan a varias zonas del cuerpo, puede ser necesario utilizar antibióticos por vía oral.
¿Por qué es importante completar el tratamiento?
Porque aunque las lesiones mejoren rápidamente, las bacterias pueden no haber desaparecido completamente. Suspender el tratamiento antes de tiempo favorece las recaídas y la aparición de resistencias bacterianas.
¿Qué puede hacer en su día a día?
Además del tratamiento médico, se recomienda:
- Lavar suavemente las lesiones con agua y jabón.
- Retirar las costras únicamente si el médico lo aconseja.
- Lavarse las manos con frecuencia.
- Mantener las uñas cortas para evitar el rascado.
- No compartir toallas, ropa ni objetos personales.
- Cambiar diariamente las toallas y fundas de almohada si existen lesiones faciales.
En niños, el médico indicará cuándo pueden volver al colegio. Habitualmente, tras 24-48 horas de tratamiento antibiótico adecuado, el riesgo de contagio disminuye de forma importante.
¿Cuándo debe consultar rápidamente?
Solicite una valoración médica si:
- Las lesiones aumentan rápidamente.
- Aparece fiebre.
- Existe dolor importante.
- Observa inflamación alrededor de las lesiones.
- El tratamiento no produce mejoría tras unos días.
- El impétigo afecta a un recién nacido o a una persona con las defensas bajas.
Mitos y realidades
- Mito: El impétigo aparece por falta de higiene. Realidad: No. Está causado por bacterias que aprovechan pequeñas lesiones de la piel.
- Mito: Si desaparecen las costras ya estoy curado. Realidad: Debe completar el tratamiento prescrito aunque las lesiones hayan mejorado.
- Mito: Es una alergia. Realidad: No. Es una infección bacteriana.
- Mito: Solo afecta a los niños. Realidad: Es más frecuente en la infancia, pero también puede aparecer en adultos.
- Mito: Siempre deja cicatrices. Realidad: Cuando se trata correctamente, lo habitual es que cicatrice sin dejar marcas permanentes.
Los puntos esenciales que debe recordar
- El impétigo es una infección bacteriana superficial muy frecuente.
- Produce costras amarillas características.
- Es una enfermedad contagiosa.
- El tratamiento precoz acelera la curación y reduce el riesgo de transmisión.
- Los antibióticos tópicos u orales se utilizan según la extensión de las lesiones.
- Es importante completar el tratamiento aunque la piel mejore rápidamente.
- Mantener una buena higiene y evitar compartir objetos personales ayuda a prevenir nuevos contagios.
Preguntas frecuentes
¿Es contagioso?
Sí, especialmente antes de iniciar el tratamiento.
¿Puede volver a aparecer?
Sí. Algunas personas presentan nuevos episodios si existen factores predisponentes.
¿Puedo ducharme?
Sí. La higiene diaria es recomendable.
¿Necesito cubrir las lesiones?
En algunos casos puede ser útil para evitar el contagio o el rascado. Su médico le indicará la mejor opción.
¿El impétigo deja cicatrices?
Habitualmente no.
¿Puedo utilizar maquillaje sobre las lesiones?
No es recomendable hasta que la infección haya desaparecido.
¿Los antibióticos tópicos funcionan?
Sí, especialmente cuando existen pocas lesiones.
¿Siempre necesito antibióticos por vía oral?
No. Depende de la extensión de la infección.
¿Puede aparecer después de una picadura?
Sí. Es una situación muy frecuente.
¿Cuándo dejaré de contagiar?
Generalmente entre 24 y 48 horas después de iniciar un tratamiento antibiótico adecuado.
¿Necesita orientación personalizada?
Esta guía tiene un fin informativo y no sustituye una consulta médica. Si desea una valoración adaptada a su caso, puede solicitar una consulta.
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