Dermatología infantil

Verrugas en niños

Lesiones benignas y contagiosas causadas por el virus del papiloma humano

Por Clínica Valorian·Revisión médica: Dr. Florian André Vallecillo Cabrera
Actualizado el 23 de julio de 2026· 6 min de lectura
Verrugas en niños

Las verrugas en niños son lesiones benignas y contagiosas causadas por determinados tipos cutáneos del virus del papiloma humano. Son frecuentes en las manos, los dedos y las plantas de los pies. Muchas desaparecen espontáneamente, aunque las lesiones dolorosas, numerosas o persistentes pueden tratarse con ácido salicílico, crioterapia u otros procedimientos adaptados a la edad.

¿Qué son las verrugas infantiles?

Las verrugas son pequeñas lesiones benignas de la piel causadas por determinados tipos del virus del papiloma humano (VPH) que infectan la superficie cutánea.

Son especialmente frecuentes durante la edad escolar. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque son más habituales en las manos, los dedos, las rodillas, los codos, las plantas de los pies y la cara.

No son lesiones cancerosas. En la mayoría de los niños desaparecen espontáneamente cuando el sistema inmunitario reconoce y elimina el virus, aunque este proceso puede durar meses o incluso algunos años.

¿Por qué aparecen?

Las verrugas aparecen cuando el virus penetra en la piel a través de pequeñas heridas, grietas o zonas irritadas. El contagio puede producirse mediante:

  • Contacto directo con una verruga.
  • Contacto con superficies contaminadas.
  • Uso compartido de toallas, limas, calcetines o calzado.
  • Rascado o manipulación de una lesión.
  • Morderse las uñas o arrancarse las pieles de los dedos.

El virus se transmite con mayor facilidad cuando la piel está húmeda o dañada. Algunos niños presentan una mayor predisposición, especialmente aquellos con dermatitis atópica, sudoración abundante, hábito de morderse las uñas o defensas inmunitarias disminuidas.

La aparición de verrugas no está relacionada con una mala higiene.

Síntomas

El aspecto de las verrugas varía según su localización.

Verrugas comunes. Suelen aparecer en las manos, los dedos, los codos o las rodillas. Se presentan como lesiones duras y elevadas, de superficie rugosa, color similar al de la piel y con pequeños puntos oscuros en su interior. Estos puntos negros no son raíces: corresponden a pequeños vasos sanguíneos trombosados.

Verrugas plantares. Aparecen en las plantas de los pies. Debido a la presión al caminar, crecen hacia el interior, pueden estar cubiertas por una capa dura de piel y pueden causar dolor, como si el niño pisara una pequeña piedra. En ocasiones aparecen agrupadas formando una verruga en mosaico.

Verrugas planas. Son pequeñas, lisas, poco elevadas y de color piel, amarillento o ligeramente marrón. Suelen aparecer numerosas lesiones en la cara, el dorso de las manos y las piernas.

Verrugas filiformes. Son lesiones finas y alargadas que aparecen principalmente alrededor de los labios, la nariz y los párpados.

Diagnóstico

El diagnóstico suele realizarse mediante la exploración de la piel. El pediatra o el médico especialista en salud de la piel valorará el aspecto de la lesión, su textura, su localización, la presencia de puntos vasculares y el tiempo de evolución.

La dermatoscopia puede ayudar a diferenciar una verruga de otras lesiones. En casos excepcionales, cuando el aspecto no es habitual o existen dudas diagnósticas, puede ser necesaria una biopsia.

Tratamientos

No todas las verrugas infantiles necesitan tratamiento. En los niños, aproximadamente la mitad puede desaparecer espontáneamente durante los primeros meses y la gran mayoría acaba resolviéndose en los años siguientes. Por ello, cuando las lesiones son pequeñas, no duelen y no se extienden, puede optarse por la observación.

El tratamiento se recomienda especialmente cuando la verruga produce dolor, sangra con frecuencia, se extiende rápidamente, aparecen numerosas lesiones, interfiere con caminar, escribir o realizar deporte, se localiza en la cara, produce un impacto emocional importante o el diagnóstico no está claro.

Ácido salicílico. Es uno de los tratamientos más utilizados para las verrugas comunes y plantares. Actúa eliminando progresivamente las capas de la verruga. Habitualmente se recomienda remojar la zona en agua templada, secarla correctamente, limar suavemente la superficie con una lima de uso exclusivo, aplicar el producto únicamente sobre la verruga y proteger la piel sana de alrededor. El tratamiento requiere constancia y puede prolongarse varias semanas. No debe aplicarse en la cara, en los genitales, sobre piel inflamada o herida, ni sin supervisión médica en niños muy pequeños.

Crioterapia. Consiste en congelar la verruga con nitrógeno líquido. Puede ser eficaz, pero puede producir dolor, ampollas, cambios temporales en la pigmentación y necesidad de varias sesiones. Suele reservarse para niños mayores que toleran adecuadamente el procedimiento.

Cantaridina. La cantaridina es una sustancia que se aplica sobre la verruga en consulta y provoca la formación controlada de una ampolla bajo la lesión. Puede utilizarse en determinados niños porque su aplicación inicial suele ser poco dolorosa, aunque posteriormente puede aparecer molestia local. Debe aplicarse exclusivamente por un profesional sanitario.

Otros tratamientos. En casos persistentes o difíciles pueden considerarse curetaje, tratamientos queratolíticos de prescripción médica, retinoides tópicos para algunas verrugas planas, inmunoterapia tópica o intralesional y láser en casos muy seleccionados. Ningún tratamiento garantiza que la verruga desaparezca con una sola aplicación y pueden producirse recurrencias.

Consejos para el día a día

Evite que el niño rasque o arranque las verrugas, mantenga las uñas cortas, no corte las verrugas con tijeras o cuchillas, no comparta toallas, calcetines, zapatos, limas ni cortaúñas, lávese las manos después de aplicar un tratamiento y utilice una lima distinta para la verruga que no use en la piel sana.

Cubra las verrugas plantares con un apósito impermeable en piscinas o vestuarios, utilice chanclas en duchas y zonas húmedas comunitarias, cambie diariamente los calcetines si existen verrugas plantares y no permita que el niño camine descalzo en vestuarios públicos.

Un niño con verrugas puede acudir normalmente al colegio y participar en la mayoría de las actividades. No suele ser necesario aislarlo.

Cuándo consultar

Debe solicitar valoración médica si la lesión está en la cara, los párpados o los genitales; si la verruga sangra sin haber sido manipulada; si cambia rápidamente de color o aspecto; si produce mucho dolor; si dificulta caminar; si aparecen numerosas verrugas en poco tiempo; si la lesión no responde al tratamiento; si existen dudas sobre si realmente es una verruga; si el niño tiene las defensas bajas; o si la piel alrededor presenta pus, calor o inflamación intensa.

Las lesiones genitales o perianales en un niño siempre deben valorarse cuidadosamente por un profesional sanitario para establecer el diagnóstico y su posible forma de transmisión.

Mitos y realidades

  • Mito: Las verrugas tienen raíces profundas. Realidad: No. Se desarrollan en las capas superficiales de la piel. Los puntos negros visibles corresponden a pequeños vasos sanguíneos.
  • Mito: Las verrugas aparecen por tocar sapos o ranas. Realidad: No. Están causadas por tipos cutáneos del virus del papiloma humano.
  • Mito: Hay que arrancar la verruga para curarla. Realidad: Arrancarla puede provocar sangrado, infección y propagación del virus.
  • Mito: Todas las verrugas deben congelarse. Realidad: No. Muchas desaparecen espontáneamente y el tratamiento debe adaptarse a la edad y a las características de cada lesión.
  • Mito: Un niño con verrugas no puede ir a la piscina. Realidad: Puede acudir, pero conviene cubrir las verrugas, usar chanclas y no compartir toallas.
  • Mito: La vacuna contra el VPH evita todas las verrugas de las manos y los pies. Realidad: Las vacunas actuales protegen principalmente frente a determinados tipos de VPH relacionados con lesiones anogenitales y algunos cánceres, pero no frente a la mayoría de los tipos que producen verrugas cutáneas comunes.

Puntos esenciales

  • Las verrugas infantiles son lesiones benignas causadas por tipos cutáneos del VPH.
  • Son frecuentes durante la edad escolar.
  • Se transmiten por contacto directo, autoinoculación y objetos contaminados.
  • Muchas desaparecen espontáneamente.
  • No todas necesitan tratamiento.
  • El ácido salicílico y la crioterapia son tratamientos frecuentes, pero deben adaptarse a la edad del niño.
  • No deben arrancarse, cortarse ni quemarse con remedios caseros.
  • Los niños pueden acudir al colegio y a la piscina adoptando medidas sencillas para reducir el contagio.
  • Las lesiones dolorosas, atípicas, numerosas o localizadas en la cara o los genitales deben ser valoradas por un profesional.

Preguntas frecuentes

¿Las verrugas infantiles son contagiosas?

Sí. Pueden transmitirse por contacto directo o mediante objetos y superficies contaminadas.

¿Cuánto tardan en desaparecer?

Pueden desaparecer en pocos meses, pero algunas persisten durante uno o varios años.

¿Hay que tratar siempre una verruga?

No. Si no produce molestias, no se extiende y el diagnóstico es claro, puede observarse.

¿Puede volver a aparecer después del tratamiento?

Sí. El tratamiento elimina la lesión visible, pero el virus puede permanecer temporalmente en la piel o infectar otras zonas.

¿Las verrugas duelen?

Las verrugas comunes suelen ser indoloras. Las verrugas plantares pueden doler por la presión al caminar.

¿Los puntos negros indican que la verruga está infectada?

No. Generalmente son pequeños capilares trombosados y constituyen un hallazgo habitual.

¿Puede mi hijo ir al colegio?

Sí. No suele ser necesario impedir la asistencia escolar.

¿Puede ir a natación?

Sí. Es recomendable cubrir las lesiones, utilizar chanclas y no compartir toallas.

¿Puedo utilizar un producto de farmacia?

Algunos productos con ácido salicílico pueden utilizarse, pero deben elegirse según la edad, la localización y el tipo de verruga. No deben aplicarse en la cara ni sobre piel lesionada.

¿Las verrugas dejan cicatriz?

Habitualmente no. El riesgo de cicatriz aumenta si se arrancan, se manipulan o se utilizan tratamientos demasiado agresivos.

¿Necesita orientación personalizada?

Esta guía tiene un fin informativo y no sustituye una consulta médica. Si desea una valoración adaptada a su caso, puede solicitar una consulta.

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