Larva migrans cutánea
Erupción reptante: síntomas y tratamiento

La larva migrans cutánea es una infección parasitaria adquirida por contacto con arena o tierra contaminada. Conozca sus síntomas, el característico trayecto serpenteante, cómo se diagnostica y los tratamientos antiparasitarios más eficaces.
¿Qué es la larva migrans cutánea?
La larva migrans cutánea, también conocida como erupción reptante, es una infección de la piel causada por las larvas de determinados parásitos, principalmente anquilostomas de perros y gatos (Ancylostoma braziliense y Ancylostoma caninum).
El ser humano es un huésped accidental. Las larvas penetran en la piel, pero no pueden completar su ciclo vital, por lo que permanecen desplazándose superficialmente por la epidermis durante semanas o incluso meses.
La enfermedad es frecuente en regiones tropicales y subtropicales, aunque cada vez se diagnostica más en viajeros que regresan de zonas de playa de América, África, Asia o el Caribe. Aunque suele ser muy llamativa por el aspecto de las lesiones, es una enfermedad benigna y tiene tratamiento eficaz.
¿Por qué aparece?
Los perros y gatos infectados eliminan huevos del parásito a través de las heces. En condiciones de calor y humedad, estos huevos evolucionan en la arena o el suelo hasta convertirse en larvas capaces de penetrar la piel humana.
La infección suele producirse al caminar descalzo por playas, tumbarse directamente sobre la arena, estar en jardines contaminados o manipular tierra húmeda contaminada. Las larvas atraviesan la capa superficial de la piel y comienzan a desplazarse lentamente bajo ella.
¿Dónde es más frecuente?
Es habitual en playas tropicales, zonas costeras del Caribe, América Central y del Sur, el Sudeste Asiático, África y algunas regiones de Oceanía.
En Europa suele diagnosticarse en personas que han regresado recientemente de un viaje.
¿Cuáles son los síntomas?
El síntoma principal es un picor muy intenso, que suele empeorar durante la noche. La lesión característica consiste en un trayecto rojizo, elevado, fino y muy sinuoso, que cambia de posición cada día. La larva suele avanzar entre unos pocos milímetros y varios centímetros diarios.
Las zonas más afectadas son las plantas de los pies, los dedos, los tobillos, las piernas, los glúteos y los muslos. Es frecuente que las lesiones aparezcan en las zonas que han estado en contacto directo con la arena.
¿Es peligrosa?
En la inmensa mayoría de los casos, no. Las larvas permanecen confinadas en la piel y finalmente mueren. No suelen afectar a órganos internos ni producir complicaciones graves.
La principal molestia es el intenso picor y el riesgo de infección bacteriana secundaria por el rascado.
¿Cómo se hace el diagnóstico?
El diagnóstico es fundamentalmente clínico. El médico sospecha la enfermedad cuando existe un trayecto serpiginoso típico, picor intenso y un antecedente reciente de viaje a zonas tropicales o contacto con arena contaminada.
Generalmente no son necesarias pruebas complementarias. La biopsia cutánea rara vez resulta útil, ya que la larva suele encontrarse por delante de la lesión visible.
¿Qué tratamientos existen?
Aunque la enfermedad puede resolverse espontáneamente tras varias semanas o meses, se recomienda tratarla, ya que el tratamiento acelera la curación y alivia rápidamente el picor.
Tratamiento oral. Los medicamentos más utilizados son el albendazol y la ivermectina. Ambos presentan una elevada tasa de curación. La elección dependerá de cada paciente y de la valoración médica.
Tratamiento tópico. En lesiones muy limitadas puede utilizarse tiabendazol tópico. Sin embargo, actualmente se emplea con menor frecuencia que los tratamientos orales.
Tratamiento del picor. En algunos pacientes pueden ser útiles antihistamínicos orales y corticoides tópicos durante pocos días si existe una inflamación importante, siempre asociados al tratamiento antiparasitario cuando estén indicados.
¿Qué puede hacer en su día a día?
Mientras recibe tratamiento, evite rascarse, mantenga la piel limpia, corte las uñas para disminuir el riesgo de infección, utilice ropa cómoda que no irrite la lesión y complete siempre el tratamiento indicado por su médico.
El picor suele mejorar de forma notable pocos días después de iniciar el tratamiento.
¿Cómo puede prevenirse?
Para reducir el riesgo de infección se recomienda no caminar descalzo por playas donde circulen perros o gatos, utilizar una toalla o esterilla para tumbarse sobre la arena, evitar el contacto directo con tierra potencialmente contaminada, desparasitar periódicamente a las mascotas y favorecer el control sanitario de animales callejeros.
Estas medidas son especialmente importantes durante viajes a zonas tropicales.
¿Cuándo debe consultar rápidamente?
Debe consultar si el picor es muy intenso, si la lesión continúa avanzando, si aparece pus o signos de infección, si tiene fiebre, si las lesiones son múltiples o muy extensas, o si ha regresado recientemente de un viaje y presenta una lesión serpiginosa característica.
Mitos y realidades
- Mito: La larva puede recorrer todo el cuerpo. Realidad: No. Habitualmente permanece limitada a la capa superficial de la piel.
- Mito: Es un gusano que vive para siempre dentro de la piel. Realidad: No. En el ser humano no puede completar su ciclo vital y termina muriendo.
- Mito: Hay que abrir la piel para sacar la larva. Realidad: No. El tratamiento con antiparasitarios suele eliminarla sin necesidad de procedimientos quirúrgicos.
- Mito: Solo aparece en personas con mala higiene. Realidad: No. La infección se adquiere por contacto con arena o tierra contaminada y puede afectar a cualquier persona.
- Mito: Si desaparece el picor, la infección ya ha desaparecido. Realidad: Es importante completar siempre el tratamiento prescrito por el médico.
Los puntos esenciales que debe recordar
- La larva migrans cutánea es una infección producida por larvas de parásitos de perros y gatos.
- Se adquiere principalmente al caminar descalzo o tumbarse sobre arena contaminada.
- Produce un trayecto rojizo serpenteante que avanza lentamente y provoca un intenso picor.
- El diagnóstico suele realizarse mediante la exploración clínica y el antecedente de viaje o exposición.
- La ivermectina y el albendazol son tratamientos muy eficaces.
- La enfermedad tiene un excelente pronóstico y, con tratamiento adecuado, suele resolverse sin dejar secuelas.
Preguntas frecuentes
¿Es contagiosa?
No. No se transmite de una persona a otra.
¿Puede afectar a órganos internos?
No. La larva migrans cutánea permanece prácticamente siempre limitada a la piel.
¿Cuánto tarda en curarse?
Con tratamiento suele mejorar en pocos días y resolverse en pocas semanas. Sin tratamiento puede persistir durante semanas o incluso meses.
¿Deja cicatriz?
Habitualmente no, salvo que exista una infección secundaria o un rascado muy intenso.
¿Puedo hacer deporte?
Sí, siempre que la lesión no resulte dolorosa y se mantenga limpia.
¿Puedo bañarme?
Sí. No existe contraindicación, aunque conviene mantener una correcta higiene de la zona.
¿Puede volver a aparecer?
Sí, si vuelve a producirse una nueva exposición a arena o tierra contaminada.
¿Necesito análisis de sangre?
No habitualmente. El diagnóstico suele ser clínico.
¿Los niños pueden padecerla?
Sí. Es relativamente frecuente en niños que juegan descalzos en playas o parques contaminados.
¿Tiene cura?
Sí. El tratamiento antiparasitario es muy eficaz y la mayoría de los pacientes se recupera completamente sin secuelas.
¿Necesita orientación personalizada?
Esta guía tiene un fin informativo y no sustituye una consulta médica. Si desea una valoración adaptada a su caso, puede solicitar una consulta.
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