Lunares (Nevus melanocíticos)
Cuándo vigilarlos y la regla ABCDE

Los lunares o nevus melanocíticos son lesiones generalmente benignas. Aprenda a reconocer los signos de alarma, la regla ABCDE, el signo del patito feo y cuándo acudir para una revisión precoz del melanoma.
¿Qué son los lunares?
Los lunares, llamados médicamente nevus melanocíticos, son acumulaciones benignas de melanocitos, las células encargadas de producir la melanina, el pigmento que da color a nuestra piel.
La mayoría de las personas tienen entre 10 y 40 lunares, aunque este número puede variar considerablemente según la predisposición genética, el tipo de piel y la exposición solar durante la infancia y la adolescencia.
La inmensa mayoría de los lunares son completamente benignos y permanecen estables durante muchos años.
Sin embargo, es importante conocerlos y vigilarlos, ya que algunas lesiones pigmentadas pueden corresponder a un melanoma u otro tipo de cáncer de piel.
¿Por qué aparecen?
Esta es una de las preguntas más frecuentes en consulta. Los lunares aparecen por la combinación de varios factores.
Predisposición genética
Cada persona nace con una tendencia genética a desarrollar un mayor o menor número de lunares. Es frecuente que varios miembros de una misma familia tengan un número similar de nevus.
Exposición al sol
La radiación ultravioleta favorece la aparición de nuevos lunares, especialmente durante la infancia y la adolescencia. Las quemaduras solares repetidas aumentan este riesgo.
Edad
Muchos lunares aparecen durante la infancia y continúan desarrollándose hasta aproximadamente los 30 o 40 años. Después pueden permanecer estables, aclararse o incluso desaparecer lentamente.
¿Por qué aparecen lunares nuevos siendo adulto? Es relativamente normal desarrollar algún lunar nuevo en la edad adulta. No obstante, la aparición de una lesión pigmentada nueva después de los 40 años merece una valoración médica para confirmar que realmente se trata de un nevus benigno.
¿Por qué algunos cambian con el tiempo? Algunos lunares evolucionan lentamente como parte de su historia natural. Pueden elevarse ligeramente, perder pigmento o hacerse más claros con los años. Sin embargo, los cambios rápidos o llamativos siempre deben ser evaluados por un médico.
¿Cuáles son los síntomas?
La mayoría de los lunares presentan las siguientes características:
- Color uniforme.
- Bordes bien definidos.
- Forma redondeada u ovalada.
- Tamaño generalmente inferior a 6 milímetros.
- Evolución lenta.
Pueden ser planos o elevados; marrones claros u oscuros; negros; del color de la piel; con o sin vello.
En condiciones normales no producen dolor, picor ni sangrado.
¿Cómo se hace el diagnóstico?
El diagnóstico se basa en la exploración clínica. El médico utilizará un dermatoscopio, un instrumento que permite observar estructuras invisibles a simple vista y diferenciar con mucha precisión un lunar benigno de otras lesiones pigmentadas.
En algunos pacientes se recomienda además: fotografía corporal completa, mapeo digital de lunares y dermatoscopia digital seriada para controlar lesiones concretas.
En caso de duda, el único método definitivo consiste en extirpar la lesión y analizarla mediante un estudio anatomopatológico.
¿Qué tratamientos existen?
Una de las preguntas más frecuentes es: «¿Es necesario quitar todos los lunares?» La respuesta es no. Los lunares benignos no necesitan tratamiento.
Solo se recomienda su extirpación cuando: existe sospecha de melanoma, presentan cambios preocupantes, se traumatizan continuamente, producen molestias o el paciente desea eliminarlos por motivos estéticos, siempre que sea posible.
Extirpación quirúrgica
Es el tratamiento de elección cuando existe sospecha clínica o cuando se desea un diagnóstico definitivo. La lesión se envía siempre al laboratorio para su análisis.
¿Es recomendable eliminar un lunar con láser? En general, no. Los lunares no deben tratarse con láser cuando existe la posibilidad de analizarlos posteriormente, ya que el láser destruye el tejido e impide su estudio anatomopatológico. Por este motivo, el tratamiento habitual de los nevus melanocíticos sigue siendo la cirugía cuando está indicada.
¿Los lunares vuelven a salir? Si la extirpación es completa, normalmente no. En ocasiones puede persistir una pequeña cantidad de células pigmentarias y aparecer un «nevus recurrente», que deberá ser valorado por el médico.
¿Qué puede hacer en su día a día?
Para cuidar correctamente sus lunares se recomienda:
- Utilizar protector solar SPF 50+ todos los días cuando exista exposición solar.
- Evitar las quemaduras solares.
- Conocer el aspecto habitual de sus lunares.
- Revisar la piel una vez al mes frente a un espejo.
- Solicitar revisiones periódicas si tiene muchos lunares o antecedentes familiares de melanoma.
La autoexploración no sustituye a la revisión médica, pero ayuda a detectar cambios de forma precoz.
¿Cuándo debe consultar rápidamente?
Debe solicitar una valoración médica lo antes posible si observa que un lunar:
- Cambia de tamaño.
- Cambia de forma.
- Cambia de color.
- Presenta varios colores diferentes.
- Tiene bordes irregulares.
- Sangra espontáneamente.
- Produce picor persistente.
- Se ulcera.
- Es claramente diferente al resto de sus lunares (el llamado «signo del patito feo»).
También debe consultar si aparece un lunar nuevo de aspecto llamativo en la edad adulta.
Mitos y realidades
- Mito: Si un lunar tiene pelo, no puede ser malo. Realidad: La presencia de pelo no garantiza que un lunar sea benigno. Lo importante es su aspecto global.
- Mito: Si me toco un lunar, puede convertirse en cáncer. Realidad: No. Manipular un lunar no provoca un melanoma.
- Mito: Todos los lunares deben quitarse. Realidad: Solo aquellos que presentan cambios sospechosos, producen molestias o tienen una indicación médica o estética.
- Mito: Los lunares grandes siempre son peligrosos. Realidad: El tamaño por sí solo no determina si un lunar es benigno o maligno.
- Mito: Si un lunar cambia, siempre significa cáncer. Realidad: Algunos cambios son normales, pero cualquier modificación llamativa debe ser evaluada por un médico.
Los puntos esenciales que debe recordar
- Los lunares o nevus melanocíticos son lesiones generalmente benignas.
- La mayoría aparece durante la infancia y la juventud.
- La exposición solar influye en su desarrollo.
- No es necesario eliminar todos los lunares.
- La dermatoscopia permite estudiarlos con gran precisión.
- Debe consultar si observa cambios en un lunar o aparece una lesión diferente al resto.
- La protección solar y las revisiones periódicas ayudan a detectar precozmente el melanoma.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos lunares es normal tener?
La mayoría de los adultos tiene entre 10 y 40 lunares, aunque algunas personas presentan muchos más.
¿Los lunares pueden convertirse en melanoma?
La mayoría nunca lo hará. Sin embargo, algunos melanomas pueden desarrollarse sobre un lunar preexistente, por lo que es importante vigilar cualquier cambio.
¿Cada cuánto debo revisar mis lunares?
Depende del riesgo individual. En muchas personas es suficiente una revisión anual, aunque algunos pacientes necesitan controles más frecuentes.
¿Qué es la regla ABCDE?
Es una herramienta para detectar posibles signos de melanoma: A) Asimetría; B) Bordes irregulares; C) Color desigual; D) Diámetro mayor de 6 mm (aunque algunos melanomas son más pequeños); E) Evolución o cambios.
¿Qué es el «patito feo»?
Es un lunar que tiene un aspecto claramente diferente al resto de los lunares de una misma persona. Debe ser valorado por un médico.
¿Puedo tomar el sol si tengo muchos lunares?
Sí, pero siempre con una protección solar adecuada y evitando las quemaduras.
¿Los niños pueden tener lunares?
Sí. Muchos aparecen durante la infancia y la adolescencia.
¿Es recomendable hacerse un mapa de lunares?
En personas con numerosos lunares, antecedentes familiares de melanoma o mayor riesgo, puede ser una herramienta muy útil.
¿El dermatoscopio duele?
No. Es una exploración rápida, indolora y no invasiva.
¿Puedo hacer una vida normal?
Sí. Tener lunares no impide realizar una vida completamente normal. Lo importante es proteger la piel del sol y realizar revisiones cuando estén indicadas.
¿Necesita orientación personalizada?
Esta guía tiene un fin informativo y no sustituye una consulta médica. Si desea una valoración adaptada a su caso, puede solicitar una consulta.
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