Uña encarnada (onicocriptosis)
Dolor e inflamación del dedo: causas y tratamiento

La uña encarnada es una alteración frecuente que provoca dolor, inflamación e incluso infección. Conozca sus causas, cómo prevenirla y cuáles son los tratamientos más eficaces para evitar las recaídas.
¿Qué es una uña encarnada?
La uña encarnada, denominada médicamente onicocriptosis, es una alteración en la que uno o ambos bordes de la uña penetran en la piel que la rodea. Como consecuencia aparece una reacción inflamatoria que puede producir dolor, enrojecimiento, hinchazón, infección y formación de tejido de granulación («carne esponjosa»).
Aunque puede afectar a cualquier uña, más del 90 % de los casos aparecen en el dedo gordo del pie. Es un problema muy frecuente que puede afectar tanto a adolescentes como a adultos.
¿Por qué aparece?
La uña encarnada suele deberse a la combinación de varios factores.
Corte inadecuado de las uñas. Es la causa más frecuente. Favorecen su aparición cortar demasiado los bordes, redondear excesivamente las esquinas y arrancar pequeños fragmentos de la uña, lo que facilita que, al crecer, la uña penetre en la piel.
Calzado inadecuado. Los zapatos demasiado estrechos o con la punta muy ajustada ejercen presión sobre la uña y favorecen que se clave en el tejido vecino.
Traumatismos. Golpes repetidos, deportes de impacto o lesiones directas sobre la uña pueden alterar su crecimiento.
Forma natural de la uña. Algunas personas presentan uñas muy curvadas (uñas en pinza) o una predisposición anatómica que favorece la onicocriptosis.
Otros factores de riesgo. También aumentan el riesgo la sudoración excesiva, la obesidad, la diabetes, las alteraciones de la marcha, los hongos en las uñas (onicomicosis) y el edema crónico de los pies.
¿Cuáles son los síntomas?
Al principio aparecen dolor al presionar el borde de la uña, enrojecimiento, molestias al caminar y sensibilidad al calzado.
Si progresa pueden aparecer una inflamación importante, supuración, sangrado, tejido de granulación, mal olor y dolor intenso incluso en reposo.
¿Puede infectarse?
Sí. Cuando la piel se rompe, las bacterias pueden penetrar fácilmente y producir una paroniquia o infección del tejido que rodea la uña. En pacientes con diabetes, enfermedad arterial o inmunodepresión, estas infecciones requieren una valoración precoz.
¿Cómo se hace el diagnóstico?
El diagnóstico es clínico. El médico valorará la forma de la uña, el grado de inflamación, la presencia de infección, la existencia de tejido de granulación y los posibles factores favorecedores. Generalmente no son necesarias pruebas complementarias.
¿Qué tratamientos existen?
El tratamiento dependerá del grado de afectación.
Medidas conservadoras. En fases iniciales pueden ser suficientes los baños de agua tibia durante 10-15 minutos, mantener la zona limpia y seca, utilizar calzado amplio, evitar la presión sobre la uña y colocar pequeños dispositivos o apósitos para separar el borde ungueal de la piel cuando el médico lo considere indicado.
Tratamiento de la infección. Si existe infección pueden ser necesarios antisépticos locales, antibióticos tópicos o antibióticos orales en los casos indicados. No todas las uñas encarnadas necesitan antibióticos.
Cirugía de la uña. Cuando el problema es recurrente o muy avanzado, el tratamiento más eficaz suele ser la cirugía. La técnica más utilizada consiste en retirar únicamente el borde de la uña que produce el problema (avulsión parcial) y destruir de forma selectiva la parte correspondiente de la matriz ungueal mediante fenolización u otras técnicas (matricectomía parcial), para evitar que vuelva a crecer ese fragmento. Se realiza con anestesia local, permite conservar la mayor parte de la uña y presenta una elevada tasa de curación y un bajo índice de recurrencia cuando está correctamente indicada.
¿Cómo puedo prevenir una uña encarnada?
Para reducir el riesgo es recomendable cortar las uñas rectas, sin redondear las esquinas, no cortarlas demasiado cortas, utilizar un calzado amplio y cómodo, mantener una buena higiene de los pies, tratar las deformidades de las uñas cuando existan y consultar precozmente si aparecen los primeros síntomas.
¿Qué puede hacer en su día a día?
Evite manipular la uña con tijeras o instrumentos puntiagudos, no intente arrancar el fragmento que se ha clavado, utilice calcetines transpirables, mantenga los pies secos y disminuya temporalmente las actividades que aumenten el dolor.
¿Cuándo debe consultar de forma urgente?
Debe consultar rápidamente si aparece pus, si el dolor aumenta de forma importante, si existe fiebre, si el dedo presenta un enrojecimiento que se extiende, si tiene diabetes, problemas circulatorios o inmunodepresión, o si la uña encarnada reaparece repetidamente.
Mitos y realidades
- Mito: Basta con cortar el trozo de uña que molesta. Realidad: En muchas ocasiones esto empeora el problema y favorece nuevas recidivas.
- Mito: Siempre hacen falta antibióticos. Realidad: No. Solo son necesarios cuando existe una infección bacteriana.
- Mito: La cirugía deja la uña muy deformada. Realidad: La cirugía moderna suele conservar la mayor parte de la uña y ofrece un excelente resultado funcional y estético.
- Mito: Una vez operada nunca puede volver a aparecer. Realidad: Cuando se realiza una matricectomía correctamente, el riesgo de recurrencia es muy bajo, aunque no es absolutamente imposible.
- Mito: Las uñas encarnadas aparecen por falta de higiene. Realidad: No. La causa principal suele ser un corte inadecuado o la presión del calzado.
Los puntos esenciales que debe recordar
- La uña encarnada aparece cuando el borde de la uña penetra en la piel.
- La causa más frecuente es un corte incorrecto de la uña junto con la presión del calzado.
- Produce dolor, inflamación y, en ocasiones, infección.
- Los casos leves pueden tratarse de forma conservadora.
- Las formas recurrentes suelen resolverse mediante una pequeña cirugía con anestesia local y una elevada tasa de éxito.
- Un corte correcto de las uñas y un calzado adecuado ayudan a prevenir nuevas recaídas.
Preguntas frecuentes
¿Es necesario operar siempre?
No. Los casos leves pueden resolverse con tratamiento conservador.
¿La cirugía duele?
Se realiza con anestesia local, por lo que el procedimiento suele ser bien tolerado.
¿Cuánto tarda en curar?
La mayoría de los pacientes puede realizar una vida prácticamente normal en pocos días, aunque la cicatrización completa suele requerir varias semanas.
¿Podré caminar después de la cirugía?
Sí. Habitualmente podrá caminar el mismo día, siguiendo las recomendaciones de su médico.
¿Puede volver a aparecer?
Sí, especialmente si no se elimina la causa o no se realiza una matricectomía cuando está indicada.
¿Los niños también pueden tener uñas encarnadas?
Sí. Son frecuentes en adolescentes y adultos jóvenes.
¿Qué tipo de calzado debo utilizar?
Zapatos amplios, con suficiente espacio para los dedos y que no compriman la uña.
¿Qué ocurre si tengo diabetes?
Debe consultar de forma precoz, ya que el riesgo de complicaciones es mayor.
¿Puedo practicar deporte?
Sí, aunque durante la fase aguda o tras la cirugía puede ser necesario reducir temporalmente la actividad.
¿Tiene buen pronóstico?
Sí. Con un tratamiento adecuado, la gran mayoría de los pacientes se cura completamente y recupera una vida normal.
¿Necesita orientación personalizada?
Esta guía tiene un fin informativo y no sustituye una consulta médica. Si desea una valoración adaptada a su caso, puede solicitar una consulta.
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